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martes, 3 de septiembre de 2024

Como siempre

 En silencio.

Tú que inundaste el mundo

de risas y cantos,

sigues en silencio.

Pero no callada.

Nunca supiste callar,

y por eso sigues hablándonos

en cada comida compartida,

en cada abrazo,

en cada sonrisa que busca 

una cómplice respuesta,

un brillo en los ojos,

prender la vida.


En silencio.

Pero presente,

como siempre.

Porque los ruidos y las luces,

tan llamativos,

eran fuegos artificiales

que disimulaban

tu apuesta vital

por una vida compartida,

ofrenda constante,

valiente, perenne.

Siempre disponible.

Siempre cerca

Siempre.


Ya no hay fuegos,

ya no hay ruidos.

Pero sigues estando presente

en el milagro silencioso 

de cada chispa de vida

compartida.


Como siempre.

jueves, 6 de enero de 2022

Ser mago

 Levantar la vista,

aprovechar la oscuridad 

que esconde el barro cotidiano

para encontrar una pista,

un reflejo

que marque un nuevo rumbo

en búsqueda de horizonte.


Emprender camino, 

fiarse de la sed que empuja

alimentando una nueva esperanza

en medio de la noche.


Confluir, encontrarse,

hacerse compañía

al compartir el paso,

la palabra y los silencios

que acompañan la búsqueda.


Saber esperar el momento,

descubrir el lugar,

atender al milagro

que desde lo más pequeño,

lo más oculto,

lo más despreciado,

se ofrece.


Acercarse.

Agradecer.

Compartir los dones.

Celebrar.


Así, año tras año.

Vida tras vida.


Hoy, esta noche,

levanto la vista

buscando una estrella.


Quiero ser mago.

Eso pido.

Eso me pido.

Eso nos pido.




viernes, 18 de enero de 2019

¿Cuándo gobernarán los unicornios alados?

- Papá, ¿cuándo gobernarán los unicornios alados?
Así podría subir la montaña sin miedo a caerme.

Una imagen sorprendente, luminosa, soñadora...
Y un poso, un eco que guarda en mi oído
la pregunta que me lanzas.

Porque elevarse agranda el vacío,
lo hace más hondo y solitario.
Mientras, el verde se apaga
junto a la vegetación,
cada vez más escondida 
en la memoria.

- Papá, ¿cuándo gobernarán los unicornios alados?
Así podría subir la montaña sin miedo a caerme.

Sí. 
Yo también
 necesito aferrarme a la belleza
como roca que me salve,
acallar miedos y ansias
confiando en un sostén
que aparece como magia.

Pero no lo es.
No es magia, no.
Es un sueño que me empuja,
un deseo de crear, 
de liberar y cuidar.

Un unicornio.
Un unicornio alado
en el que montar 
e invitarte 
a subir,
a confiar, 
a vivir.

- Papá, ¿cuándo gobernarán los unicornios alados?
- En cuanto les dejemos volar.



martes, 5 de diciembre de 2017

Si me dices...

Hay poemas que estremecen, que abren una ventana entre el silencio y la contemplación. Como esta de Kirmen Uribe:

No se puede decir

Ni Libertad, ni Igualdad, ni Fraternidad.
No se pueden decir.
Ni árbol ni río ni corazón.
La ley antigua ha sido olvidada.

Una riada se ha llevado los puentes entre las palabras y las cosas.
No se puede llamar muerte a lo que el tirano llama una decisión.
No se pueden decir cuando alguien nos falta,
cuando el recuerdo más pequeño nos desangra.

La lengua es imperfecta, los signos se han desgastado
como las viejas muelas de molino, de tanto girar. Por eso,

No se puede decir Amor, no se puede decir Belleza,
Solidaridad, no se puede.
Ni árbol ni río ni corazón.
La ley antigua ha sido olvidada.

Sin embargo, si me dices "mi amor",
siento un escalofrío,
sea verdad o mentira. 

©Uribe, Kirmen. Mientras tanto dame la mano (Visor, 2002).
©Traducción: Ana Arregi, Gerardo Markuleta y Kirmen Uribe

sábado, 4 de noviembre de 2017

Bailando palabras

¿Hasta donde se pueden bailar las palabras? ¿Hasta dónde es posible jugar con ellas? Tras descubrir a Dani Orviz, me cuesta pensar que haya límites...



lunes, 10 de abril de 2017

Buena Fortuna

No conozco mucho del proyecto en sí, pero estos vídeos de Buscando Fortuna 917 de la Asociación Garaje con chavales del barrio de la Fortuna (Leganés), hablan por si mismos. Pasen y vean...

viernes, 3 de marzo de 2017

Continuar

Me dijiste "sigue tu camino".
Tus ojos clavados en los míos, 
bañados en recuerdos
de besos, caricias y juegos,
risas a miles,
cientos de sueños. 

"Sigue tu camino, no mires atrás"
Ante mi impotencia y desconcierto
fuiste tú quien dio el primer paso en la distancia.
Tus ojos aún clavados, 
pero ahora empujando,
sin querer atrapar,
atravesando hacia el horizonte a mis espaldas.

"Sigue tu camino"
seguí escuchando cuando me di la vuelta,
mirando el mar abierto 
frente a mí, 
inmenso, 
vivo,
eterno.

Y me lancé a navegar...
Comencé así ese viaje
del que tanto me habías hablado
entre brumas de angustias y sueños,
en busca de tesoros,
sin huir de tempestades.

"Sigue tu camino", me dijiste
diciéndome adiós entre mudas lágrimas,
las mismas que al poco tiempo 
me inundaron el rostro 
cuando me volví a buscarte 
y ya no estabas.

"Sigue tu camino" 
volví a escuchar a mi vera
 y vuelvo a escuchar 
cuando paro contemplando el oleaje
y me dejo a la deriva.

Pero al silencio de la noche,
acurrucado bajo las estrellas
que mecen los cantos 
de las pequeñas sirenas 
que me acompañan, 
de repente me asalta la duda
de si no habré estado siempre engañado.
Porque en este caminar navegante
y también las canciones
con las que me engarzaste
en la memoria común de la tierra.

Quizás no llegué a entenderte bien.
Quizás mi angustia no me permitió escucharte hasta ahora,
mientras recuerdo tus ojos llenos de vida y pasión,
tan clara: "Sigamos en camino".

En común.
Como siempre fue.
Como siempre será. 

"Sigamos en camino"


 

 
 

sábado, 31 de diciembre de 2016

Manos que siembran, manos que son fruto


Manos que siembran, 
que escarban la tierra
abriendo la entraña,
plantando la vida.

Manos que riegan,
que calman la sed,
derraman caricias,
lanzan a crecer.

Manos que esperan,
que regalan días,
meses, años, vidas,
hasta florecer.

Manos que son fruto,
que maduran lentas
para así caer,
ofrenda y semilla.

Manos que siembran...

 
(Por un 2017 en el que nos atrevamos a sembrar futuro, horizonte... 
Frente al miedo paralizante, la vida dispuesta a compartirse,
ciclo eterno, ciclo pleno)


sábado, 26 de noviembre de 2016

Una vida

Celebremos la vida y el compromiso de Marcos Ana, un ejemplo de porqué la memoria histórica es algo esencial.

Carta urgente a la juventud del mundo

Si la juventud quisiera mi pena se acabaría, y mis cadenas.
(Decid ¡basta! Haced la prueba.)
Vuestros brazos son un bosque que llena toda la tierra; si enarboláis vuestras manos el cielo cubrís con ellas. ¿Qué tiranos, qué cerrojos, qué murallones, qué puertas no vencieran vuestras voces en un alud de protesta?
(Todos los tiranos tienen sus pedestales de arena, de sangre rota, y de barro babilónico sus piernas.)
Pronunciad una palabra, decid una sola letra, moved tan solo los labios a la vez y la marea juvenil atronaría como un mar cuando se encrespa.
Pero, ¿quién soy yo, qué barco de dolor, qué espuma vieja, qué aire sin luz en el viento acerco a vuestras riberas?
Como campanario de oro vuestros corazones sueñan. La juventud es la hora del amor, su primavera. ¿Por qué mover vuestras ramas alegres con mi tristeza? ¿No es mejor que yo me coma mi pan solo en las tinieblas; que mis pies cuenten las losas veinte años más, mientras sueñan mis alas entre las nubes de un cielo roto en mis rejas?
Pero la vida -mi vida- me está clamando en las venas; abrasa loca las palmas de mis manos; lanzaderas clava y desclava en mi frente y el pensamiento me quema.
Ved nuestros tonos. Ya somos como terribles cortezas; claustrales rostros, salobres ojos que buscan a tientas -sedientos de luz y sol- una grieta entre las piedras.
No sabéis lo que es vivir muriéndose a vida llena; grises, sobre grises patios, sin más luz que una bandera de amor...
Ni lo sepáis nunca... Más si queréis que esta lepra jamás os alcance el pecho, no dejéis "mi muerte" quieta. No dejadme, no dejadnos con nuestras sienes abiertas y en un cerrojo sangrante crucificada la lengua.
Levad vuestros pechos. ¡Pronto! ( Es bueno que esta gangrena os revuelva las entrañas.) ¡Echad abajo mi celda! Abrid mi ataúd; que el mundo en pie de asombro nos vea indomables, pero heridos, sepultos bajo la tierra. ¡Que no queden en silencio mis cadenas!

domingo, 2 de octubre de 2016

El triunfo de lxs cobardes

Sin dar la cara,
juego de sombras
que anuncia y esconde
a partes iguales.

Cuchicheos que sostienen
medias verdades.
Palabras prohibidas,
temerosas del camino 
de ida y vuelta 
señalado por las veletas.

Gritos, desesperación, angustia...
El oído se repliega sobre mi mismo,
la mirada recuenta el botín
robado en batallas pasadas.
El miedo a perderlo
concentra las energías.

El mundo no importa.
Esos gritos, esas lágrimas,
desesperación encarnada
en quién ya lo perdió todo
(si es que alguna vez lo tuvo),
son solo ecos lejanos,
marejada de fondo
desde este faro en ruinas
donde se apagan las luces
por miedo a marcar camino
que de verdad nos empuje
a retomar aparejos
y la marcha del común. 

Secuestradxs seguimos...

¿Hasta cuando?

domingo, 26 de junio de 2016

10 años, 1 mes y 10 días

En el aire unas velas
acompañaron el último abrazo,
las últimas risas y guiños
sostenidos en la red 
y las raices de un huerto 
lleno de magia infantil.

10 años, 1 mes y 10 días 
después de abrir una puerta
hacia la intimidad compartida,
el caminar y los encuentros 
de un barrio construido 
en la calle, en el encuentro,
entre el dejarnos llevar
y el aprender a esperar,
festejo la vida
y el futuro que legamos.

Muchos han sido los pasos,
los devenires,
los diferentes estares.
Muchas las búsquedas, 
las inquietudes,
y aún mayores los tesoros
escondidos en las huellas
que hemos ido caminando
en estos 10 años, 1 mes y 10 días.

Y es justo ahora que marcho,
cerrando la maleta hacia nuevos horizontes,
que siento esta tierra, este espacio, este tiempo
como hogar, como barrio, 
como un nosotrxs querido.

Sé que habrá nuevos tesoros
en este caminar que sigue
ahora en nuevos territorios.
Quién sabe qué construiremos,
si llegaremos más lejos...

Lo único que sé hoy,
pese al adiós inminente,
es que soy de Tetuán.
Ahora y siempre,
en camino,
a cuestas con este barrio
que me enseño a respirar
y a poner pies en la tierra.

10 años, 1 mes y 10 días.
Y un huerto, 
sostenido en la raices 
y redes entrelazadas
con los sueños infantiles,
como testigo.

domingo, 20 de marzo de 2016

Como si no

Un crudo poema de Javier Gallego que recoge la realidad nuestras fronteras, últimamente alzadas como murallas que expulsan silencio, olvido y muerte. (Se recomienda escuchar el audio mientras se visitan los mapas de la página The refugee project)




Se hunden sus cuerpos como un diluvio en el agua
En el ácido mar que deshace sus huesos
Sin dejar rastro ni restos.
Como si nada sucediera.
Como si nunca hubieran sido.
Como si no fueran nadie.
Como si no.
Lluvia que acribilla la piel del océano
que no sangra y apenas se estremece.
Como si nada.
Como si nunca.
Como si nadie.
Como si no.
El mar los devora en silencio
Con su hambre sin dientes
Su lengua de buitre.
Su boca de cárcel.
Su tripa de cal.
Se los traga y no se sacia.
Se los bebe y tiene sed.
Los ahoga y ni se entera.
Como si apenas.
Como si casi.
Como quizás.
Como que no.
La tierra no los quiere y los echa al mar.
La barca no los quiere y los tira por la borda.
Las olas no los quieren y las algas los devoran.
Sus cuerpos se derraman en el agua
Como arena de un saco.
Como piedras.
Como llanto.
Como adiós.
Su carne se disuelve en la bañera
Crepita, hace espuma y burbujea
Con un ruido de lombrices
De huesos que se derriten
Como si fueran de sal.
Como si fueran de nada.
Como si el mar fuera lava.
Como si fuera alquitrán
Que se les pega a las piernas y a los brazos
Al estómago, al oxígeno y al ánimo
Como un traje de petróleo, sombra y plomo
Que sus músculos no pueden soportar.
Arañan con las uñas la espina del aire
como si agarrasen una cuerda invisible
Y dejan un reguero de sangre entre las nubes
Con el que las gaviotas enrojecen la tarde
Estiran los brazos al cielo
Como si el cielo les oyera.
Como si alguien.
Como si aún.
Como si Dios.
Pero hasta el cielo
Les ha dado la espalda
y no hay un alma a esta hora.
No hay un alma.
No quedan almas
Ni guardas costeras.
Sólo barcos piratas
Que les llevan en galeras.
Mecen las olas a los niños
en su cuna de agua,
en su tumba de sal,
en su nicho de mar,
Mientras sus madres se ahogan
Y se agarran a sus cuerpos que flotan
Como si fueran madera
Como si no fueran.
Como si viento.
Como si muerte.
Como si no.
Son sólo burbujas en la superficie
Espuma de jabón que desaparece
Bajo el voraz oleaje
Cadáveres que el mar escupe a veces
Sobre playas de turistas impasibles
O acaban descosidos contra un arrecife
Tal vez en las redes de los pescadores.
Son peces sin branquias que boquean
Que se beben Adriáticos de un trago
Y les cabe un océano en los pulmones
Como si nada.
Como si aire.
Como silencio.
Como si ruido.
Como si la marea la llevaran por dentro.
Hacen un túnel en el agua
Para llegar hasta el fondo.
Donde no hay luz.
Donde no hay pez.
Donde no hay nadie.
Donde no hay.
Aguacero de gotas negras
en una noche tan oscura
como los ojos de un buey.
Van hasta el fondo, yo lo sé,
y allí en el fondo se clavan
Como arterias
Como dientes
Como la sangre
Como la hiel
Como estandartes
De un ejército derrotado
Mecido por la corriente
Que les balancea incesante
Como espigas de un maizal.
Parece un maizal quemado.
Un negro maizal de cieno.
Maizal de carbón helado.
Un campo de nervios nerviosos
Un cementerio de clavos
en una negrura lunar.
Pero el blanco de sus ojos
da un halo de luz suficiente
para guiar a las sierpes
Que les devoran la carne
Y les dejan en los huesos
Como si fueran de leche
Como si fueran de sol
Como si de cera.
Como si de luna.
Como si de no.
No saben cuántos han sido.
Ni siquiera saben si fueron.
Ni si han dejado de ser.
No están ni vivos ni muertos.
Ni entre la vida y la muerte
Ni ayer ni mañana ni hoy.
Podrían haber muerto.
Podrían haber muerto.
Dicen en las noticias.
Podrían haber muerto mil.
Dicen los titulares.
Podrían haber muerto más.
Dicen las ONG.
Pero son tan negros estos negros
Tan oscuros son sus cuerpos
Que son como el fondo
Que son como el lodo
Que son como un pozo.
Que son como el cosmos
Que ni siquiera los ves.
Pero están ahí.
Porque en algún sitio han de estar.
Porque los vieron partir.
Porque hay quien los echa de menos.
Y han rescatado a algunos
Que han contado que eran muchos.
Dicen que novecientos.
Algunos otros que mil.
Puede que mil quinientos.
O quizá fuera un millón.
Quién sabe.
Tanto da.
Han dejado de contar.
Han perdido la cuenta.
Han cesado la búsqueda.
Ya sólo lo sabe el mar.
Ni siquiera su muerte es segura.
Tampoco entonces su vida.
Podrían haber muerto.
Podrían.
Pero también podrían no.
Como si nada hubiera sucedido.
Como si nunca hubieran sido.
Como si no fueran nadie.
Como si nada.
Como si nunca.
Como si nadie.
Como si no.
Pero sí.
Pero eran.
Pero mueren.
Pero fueron.
Pero son.

sábado, 6 de febrero de 2016

Piedra viva

Nada que decir, mucho que admirar en la obra de Nizar Ali Badr, llena de humanidad y emoción:
 
Foto: Nizar Ali Badr
 
Foto: Nizar Ali Badr
 
Foto: Nizar Ali Badr

domingo, 15 de noviembre de 2015

Frente al horror

Hay quien corre escapando del horror y encuentra una línea de fuga. 

Hay quien busca escondite para proteger lo más querido y halla refugio.

Hay quien cierra los ojos para ocultar el dolor y duerme la angustia.


Hay quien puede salvarse.


Y hay quien no.


Hay quien cae agotado tras mil choques agónicos frente a un muro asfixiante. 

Hay quien rompe a llorar aterrado de perder lo que ha amado.

Hay quien muere, aún en vida. Hay quien muere.


Hay quien puede elegir. Hay quien debe asumir.


Por eso, el reto de quienes aún tenemos margen 
para abrir puertas, construir refugios y descansar
es el de, pese a nuestro miedo, 
seguir siendo capaces de romper los muros 
y construir juntas los puentes
para que todas podamos, 
al fin, respirar paz y esperanza.

domingo, 4 de octubre de 2015

"Lánzame, papá"


"Lánzame, papá"

(Dices mientras ofreces tu mano 
pidiendo la mía,
para que una vez juntas pueda 
impulsarte hacia adelante
durante breves segundos,
soltando entonces tu mano
mientras te entregas a una carrera 
en busca del horizonte)

"Lánzame, papá"

(Repites ahora parada
allí donde viste que no merecía 
la pena seguir avanzando sola)

"Lánzame, papá"

(Y de nuevo a la carrera,
liberada y explorando,
empujada y atraída
por el querer descubrir)

"Lánzame otra vez, papá"

(En esta letanía de ida y vuelta 
reconozco mi papel:
ser arco hacia el horizonte,
impulsando libertades,
y acompañar el trayecto 
para dar un nuevo soplo cuando 
los vientos lo frenen.
Lanzar, recoger,
y finalmente abrazar
cuando el cansancio nos pueda.
Y vuelta luego:
lanzar, recoger, abrazar...)

"Lánzame, papá"

miércoles, 4 de marzo de 2015

Un año

Un año de presente ausencia
en el que el sol nunca ha dejado de salir,
alumbrando renaceres, primaveras,
sueños nuevos.

Un año de presente ausencia.

Nunca te fuiste del todo.
Siempre soñaste en el horizonte.


Gracias.

jueves, 31 de julio de 2014

Simplemente magia

Antonio Rubio lo ha vuelto a hacer. En equipo con Oscar Villán ha lanzado tres nuevos libros de esa colección de tesoros llamada "De la cuna a la luna". Unos libros sencillos, que en una primera lectura parece que aportan poco, que ahí acaban sin más, y que sin embargo consiguen una cierta curiosidad con su aire ingenuo, de juego, con su ritmo que poco a poco, con cada lectura, se va haciendo protagonista.

Así nos ocurrió con uno de estos tres nuevos libros, "Violín". Parecía uno de los más simples de la colección, pero tenia algo, y no sabíamos qué. El caso es que esta última semana mi hija de 4 años y una amiga suya de 6 decidieron robárselo a la más pequeña, que era para quién supuestamente iba dedicado el libro, y empezaron a pedirme que lo leyera una y otra vez, cada vez de manera más insistente. Y así, poco a poco, la lectura se fue transformando en canto, y éste se fue acompañando de un baile, y el libro se convirtió en una fiesta divertidisima que las niñas tenían ganas de compartir con todo aquel que pasara cerca.

¿Que suena exagerado? Puede que sí. La única manera de comprobar si es cierto es leyendo el libro, una vez, otra, otra, dejándose llevar por su inmenso recorrido oculto y viendo a ver si su ritmo conecta o no contigo.

Una joya, a mi parecer, a la altura de otras como "Luna" y "Pajarita de papel".



miércoles, 16 de julio de 2014

Aquí sigues...

... llenado nuestros días con sonrisas,
celebrando la vida a cada paso,
refugiada en el cariño si hace viento,
confiada en el salto, ojos cerrados.

El mundo se descubre, paso a paso,
lentamente, 
mientras tú lo abrazas con las manos.

La vida desenrrolla sus pasiones,
te lanza invitaciones que recoges
con tu risa y tus cantares fuertes, sanos.

Y yo me siento a verte, aún si cansado,
abriendo mis oídos a tu voz
prestándote mis manos para el juego,
dejándome llevar por tu pasión.

Cuatro años ya.
Cuatro años todavía. 

lunes, 19 de mayo de 2014

Un nuevo lugar

La verdad es que había oído hablar mucho de Nacho Vegas, pero nunca me había parado a escucharle hasta que algunas cosas hicieron crac. Y ahora reafirma que eso no fue algo ocasional, sino que marcó una reorientación, como dice su nuevo disco, "Resituación", que sinceramente, no puedo parar de escuchar.

Una frase-lema acompaña todo este disco, extraída de un comunicado del Patio Maravillas: "nos quieren en soledad, nos encontrarán en común".

Acá van algunos ejemplos de lo que se puede encontrar en el disco:



lunes, 17 de marzo de 2014

Siempre

Ni un adiós ni un hasta luego.
Una vida continuada en otras muchas,
mil regalos, mil semillas,
que van dando fruto a su hora.

Ni un adiós ni un hasta luego.
Tu sonrisa alumbró nuevos mañanas.
Tu abrazo generó comunidades.
Tu libertad confrontó nuestras cadenas.

Ni un adiós ni un hasta luego.
Nuestras vidas, sonreídas, 
abrazadas, liberadas,
resucitan en la tuya.

Día a día.
Beso a beso.
Como siempre fue.
Como siempre será.

A mamá