Mostrando entradas con la etiqueta Noviolencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noviolencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de mayo de 2019

Lo común nos une

Hace 4 años escribía, a cuenta de las elecciones municipales de entonces, que por primera vez iba a votar con ilusión y ganas. Ahora, de cara a estas que asoman ya el próximo domingo, creía llegar de manera muy distinta, con un voto a la contra, de tratar de salvar los muebles, sin esa esperanza de cambio que tenía entones. Y es que en estos 4 años muchas cosas han cambiado, la verdad, y el peso de las frustraciones parecía ser grande y explicar el estar ahora más a la defensiva que otra cosa.

Sin embargo, mirando más de cerca lo que ha pasado en este tiempo, me vuelve la sonrisa y la esperanza en estos días. Uno de los cambios que he vivido ha sido el pasar de vivir en la ciudad a hacerlo en un pueblo que, aunque cercano a esta, me ha permitido vivir y enredar de manera diferente y concreta mi cotidiano junto a otras personas con ganas de compartir. Otro, el haber podido participar en un proyecto de co-investigación y co-formación en salud comunitaria entre profesionales y personas en pobreza de Vallecas y Tetuán, puesto en marcha por el nuevo ayuntamiento madrileño. Y así podría seguir sumando encuentros, aprendizajes y redes que ayudan a sostener la vida, la mía y la tuya, la nuestra... La común, como dice este vídeo. Porque entre tantas propuestas que no hacen sino remarcar diferencias, buscar enfrentamientos y pelear fronteras, no queda otra que apostarlo todo a mirarnos a los ojos, reconociéndonos en lo que nos une, en lo que nos diferencia y en lo que podemos hacer conjuntamente si sumamos fuerzas, inteligencias y horizontes.



lunes, 2 de octubre de 2017

Autonomía

Mucho estamos hablando sobre el derecho a decidir, y entre idas y venidas terminamos perdidxs, desnortadxs, enfrentadxs... mientras nos miramos el ombligo que nos encierra en nuestro pequeño mundo. Y sin embargo, a poco que alcemos la mirada, podemos descubrir experiencias y caminares que ya transitan desde hace tiempo sendas a las que nos deberíamos atrever a asomarnos.

En una esquina del estado mejicano, ahí siguen las comunidades zapatistas construyendo su autonomía, su búsqueda del buen gobierno, desconectada del estado central, hasta el punto que les lleva a apostar por un sistema sanitario y educativo propio. Es lo que han llamado los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno:

"Los Caracoles serán como puertas para entrarse a las comunidades y para que las comunidades salgan; como ventanas para vernos dentro y para que veamos fuera; como bocinas para sacar lejos nuestra palabra y para escuchar la del que lejos está. Pero, sobre todo, para recordarnos que debemos velar y estar pendientes de la cabalidad de los mundos que pueblan el mundo”.

El 19 de julio del 2003, y tras el incumplimiento por parte del gobierno mejicano de los acuerdos de San Andrés, en un comunicado firmado por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y por los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas de Chiapas, los zapatistas anuncian que “El EZLN decidió suspender totalmente cualquier contacto con el gobierno federal Mexicano y los partidos políticos, y los pueblos zapatistas ratificaron hacer de la resistencia su principal forma de lucha”. Ese comunicado anunciaba que “los pueblos indígenas zapatistas y rebeldes han preparado una serie de cambios que se refieren a su funcionamiento interno y a su relación con la sociedad civil nacional e internacional”.

¿Que si les funciona? Pues ellas mismas hacen inventario en “Y en las comunidades Zapatistas?”un resumen de los informes de los y las compañerxs responsables en los pueblos responsables de comisiones (por ejemplo de salud, educación, jóvenxs, etc), autoridades autónomas y responsables organizativos.

"¿Cómo sabemos si vamos bien o mal? Pues para nosotras, nosotros, zapatistas, es muy sencillo: los pueblos hablan, los pueblos mandan, los pueblos hacen, los pueblos deshacen. En el momento que alguien agarra mal camino, rápido el colectivo le da como quien dice su zape y, o corrige o va para fuera.

Eso es nuestra autonomía: es nuestro el camino, nosotr@s lo caminamos, nosotr@s acertamos, nosotr@s nos equivocamos, nosotr@s nos corregimos."

¿Nos atrevemos a caracolear?

"Dicen aquí que los más antiguos dicen que otros más anteriores dijeron que los más primeros de estas tierras tenían aprecio por la figura del caracol. Dicen que dicen que decían que el caracol representa el entrarse al corazón, que así le decían los más primeros al conocimiento. Y dicen que dicen que decían que el caracol también representa el salir del corazón para andar el mundo, que así llamaron los primeros a la vida. Y no sólo, dicen que dicen que decían que con el caracol se llamaba al colectivo para que la palabra fuera de uno a otro y naciera el acuerdo. Y también dicen que dicen que decían que el caracol era ayuda para que el oído escuchara incluso la palabra más lejana. Eso dicen que dicen que decía. Yo no sé. Yo camino contigo de la mano y te muestro lo que ve mi oído y escucha mi mirada."




lunes, 8 de mayo de 2017

El día de las madres


Este año me ha llegado una reseña del origen de la celebración del Día de la Madre que me parece que es importante rescatar. Porque la propuesta original ha quedado invisibilizada aunque sigue siendo igual de necesaria. Acá va el resumen que hacen de la misma en Plough:

"Mientras países por todo el mundo celebran el Día de las Madres en diferentes fechas del año, en varios países, incluso los Estados Unidos, Italia, Australia, Bélgica, Dinamarca, Finlandia y Turquía, se celebra el segundo domingo de mayo.

Los orígenes de la fiesta oficial en los Estados Unidos se remontan a 1870, cuando Julia Ward Howe, abolicionista mejor recordada como la poeta que escribió " El Himno de la Batalla de la República," se dedicó a establecer un ‘’Día de las Madres para promover la paz. ’’ Howe consagró la celebración a la erradicación de la guerra y organizó las fiestas en Boston durante muchos años.

En 1907, la filadelfiana Anna Jarvis lanzó una campaña para que el Día de la Madre se reconociera oficialmente, cosa que hizo el Presidente Woodrow Wilson en 1914, proclamando un día de fiesta nacional y una "expresión pública de nuestro amor y reverencia hacia todas las madres."

La celebración comercializada de hoy día, con dulces, flores, certificados de regalo y cenas en restaurantes lujosos, tiene poca semejanza a la visión original de Howe. Eso no es nada malo. Pero para que conste, aquí está la proclama que ella escribió en 1870, la cual explica, en sus propias palabras apasionadas, los objetivos originales de la festividad. 

"¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, ya sea su bautismo de agua o de lágrimas! Digan con firmeza: '’No permitiremos que grandes asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras apestando a matanzas, en busca de caricias y aplausos.
No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país para permitir que nuestros hijos se entrenen para herir a los suyos. ’’
Desde el seno de la tierra devastada, una voz se alza con la nuestra. Dice '¡Desarma! ¡Desarma!' La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión".
Así como los hombres a menudo han dejado arado y yunque por el llamamiento a la guerra, que las mujeres ya dejen todo lo que queda de su hogar para un día grande y serio de consejo. Que se reúnan primeramente, como mujeres, para conmemorar y llorar por los muertos. Que se aconsejen solemnemente de la manera en la que la gran familia humana pueda vivir en paz, cada uno llevando en su tiempo la impresión sagrada, no de César, sino de Dios.
"En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales y la gran causa universal de la paz."

domingo, 7 de junio de 2015

Despilfarros militares

Aprovechando que se acaba de celebrar el día de las fuerzas armadas, no viene mal algo de información sobre lo que estas nos suponen. Para ello, acá va una imagen con algunas palabrillas y numeros acompañantes que resultan bastante escalofriantes, sobre todo al comparar los dineros que se nos van en gastos militares comparando con otras partidas como sanidad, educación, etc.

¿Cómo no plantearse el hacer Objeción Fiscal a los Gastos Militares?















Para quien quiera más información...


miércoles, 1 de abril de 2015

¿Cómo sacar a alguien del pozo?

Una cuestión fundamental lanzada al aire por Villasante en su interesante libro "Redes de vida desbordantes":

"Cuando alguien se cae en un pozo y se puede haber partido algún brazo, no solemos ayudarle a salir tirando de lo que tenga más dañado, sino que le ayudamos tirando del lado sano, del brazo que está bien, como es lógico. Y eso lo hace el sistema de poderes habitualmente a partir de los fetiches que se han ido construyendo sobre nuestras carencias. Los dispositivos y las técnicas en que entrenarnos las podemos crear a partir de tirar de los goces y no tanto de las agonías y de sufrimientos de la gente. Es cierto que hay que responder a las carencias, a los problemas y necesidades que se nos plantean en toda su angustia, pero esto se puede hacer de muchas formas. Tanto lo "agonístico” corporal compulsivo (a lo Foucault y la crítica-crítica posmodernista) como la
“compasión” con el sufrimiento de la otra persona (a lo humanista de la liberación cristiana o ecosocialista) son habituales de grupos activistas implicados, pero aún no llegan a "tirar del brazo bueno”, sino a denunciar las injusticias del sistema. ¿Qué dispositivos entrenamos para sacar las potencialidades creativas de la gente y también las nuestras? ¿Cómo se puedan aprovechar los "afectos alegres” y sus potencialidades creativas?

domingo, 25 de enero de 2015

Resistir es construir lo otro

Hoy que andamos tod@s mirando a Grecia a ver qué pasa, si finalmente es posible escribir una página de la historia europea a mano alzada, expectantes también por saber qué es lo que eso significa, un nuevo vistazo al camino recorrido emprendido hace 20 años por los zapatistas vuelve a ser muy ilustrador, como recoge en su artículo Angel Luis Lara en Diagonal del que recojo los párrafos finales:

"El sociólogo Aníbal Quijano asocia el ‘bien vivir’ a un complejo de prácticas sociales empeñadas en la producción y reproducción de una vida colectiva realmente democrática, a partir de un nuevo modo de existencia social radicalmente alternativo a la hegemonía mundial del patrón de poder ligado al desarrollo del capitalismo y del proyecto colonial europeo desde finales del siglo XV. En esta óptica histórica de largo alcance, lo impactante de los logros del proyecto zapatista se mide en el contraste entre sus escasos 21 años de existencia y los largos 523 años que llevan en resistencia los pueblos indígenas de América Latina. Allí donde antes había abandono, explotación, malnutrición y muerte por enfermedades curables, el autogobierno zapatista ha fundado escuelas, hospitales, leyes, administraciones locales, sistemas productivos, economías, sexualidades, instituciones de nuevo tipo... Y, sobre todo, ha fundado modos de vida autónomos, igualdad desde las diferencias y relaciones sociales ajenas a la forma mercancía.

“El zapatismo es una revoltura de todo hacia cosas nuevas y lo nuevo no es fácil, pues, porque no se conoce cómo es. Ahí es donde hay que inventar, entre todos y con la participación de todos”, me decía hace unos años Abel, un campesino tojolabal base de apoyo zapatista. El subcomandante Moisés ha apuntado este mes de enero que “no hay un manual. No hay un dogma. No hay un credo”. Para añadir que “no hay un solo camino, no hay un paso único. (…) Son diversos los tiempos y los lugares y muchos los colores que brillan abajo y a la izquierda en la tierra que duele. Pero el destino es el mismo: la libertad”. O como una vez me dijo Abel, “hace tiempo que los zapatistas y las zapatistas aprendimos que resistir no es sólo aguantar, sino que sobre todo es construir lo otro”."

viernes, 3 de octubre de 2014

Sólo desde abajo se puede construir la diversidad


Ahora que se están dando tantas iniciativas políticas que se venden como de nuevo cuño, merece la pena asomarse a recordar lo que nos han enseñado algunxs maestros de la construcción colectiva, como en este caso los zapatistas...




Profesora del Iteso y directora del documental Las preguntas del caracol / Investigadora de Ciesas, México 
El mes de agosto pasado marcó el 20 aniversario del primer acercamiento que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en el Estado de Chiapas, México, sostuvo con organizaciones y movimientos sociales. El encuentro entre una estructura político-militar rebelde con miles de civiles en medio de la selva Lacandona marcó un nuevo impulso político a la idea de que era posible existir al margen, tanto de la real politik de los partidos, como de los grupos cuyos orígenes se nutrían del vanguardismo marxista.

La Primera Declaración de la Selva Lacandona del EZLN fue la declaración de guerra de un pueblo que sufría el despojo de 500 años. Un pueblo que moría de hambre y enfermedades curables, sin un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, ni democracia, ni justicia, ni paz.

En la Segunda Decla­ra­ción de la Selva Lacan­dona, el interlocutor ya no era el Gobierno. En ella se invitaba a la sociedad civil a participar en el primero de muchos encuentros para pensar juntos una “nueva cultura política”. Más allá del contenido y los acuerdos lo­grados en aquella Convención Na­cional Democrá­ti­ca (CND), recordamos el evento por los principios de una ética propia del zapatismo y por las diversas formas de hacer política que convergían por primera vez en aquel recinto llamado Aguasca­lientes, cerca de la co­munidad indígena tojolabal de Gua­dalupe Tepeyac. El encuentro sintetizó la apuesta por la transformación social desvinculada del Estado y sus instituciones, a partir de procesos colectivos de diálogo, cuestionando el racismo que permea la sociedad mexicana y haciendo énfasis en el proceso mismo de la acción política. Estos imaginarios políticos tangibles nos interpelan desde hace dos décadas al inyectar un aire fresco en las recetas arraigadas de la izquierda ortodoxa del continente. Y al encontrar salidas novedosas al aparente callejón sin salida entre el llamado reformismo –léase una apuesta institucional– o la revolución –léase la vía armada–.

Veinte años después, la memoria del evento nos invita a preguntarnos sobre un desafío común para cualquier movimiento rebelde de largo aliento. ¿Cómo mantener el dinamismo activo y una capacidad de renovación que trasciende los límites enmarcados por su propio habitus? ¿En qué se podía transformar el zapatismo a dos décadas del levantamiento del 1 de enero de 1994, y a tres décadas del inicio de los procesos organizativos clandestinos en Chiapas?

Las posibilidades eran muchas. En Latinoamérica, después de un periodo prolongado de lucha, algunos movimientos sociales y organizaciones político-militares han optado por transformarse en partidos políticos para así intentar detonar cambios sociales mediante la vía institucional. Recordemos como ejemplo los casos de los sandinistas en Nicaragua o el M19 en Colombia. Sin embargo, el EZLN lleva al zapatismo hacia el vértigo de lo contrario.


La Escuelita

Encontramos la respuesta en dos decisiones políticas que se dan aparentemente como procesos paralelos, pero que convergen en sus efectos. La primera, la llamada Escuelita Zapatista, en la que los municipios autónomos zapatistas invitan a individuos comprometidos a conocer de cerca el quehacer político implícito en la vida ­cotidiana de las comunidades autónomas zapatistas. Van a la milpa, a cortar café, a preparar alimentos en el fogón, caminan por el monte y a la par, conversan con sus ‘maestros’ en un intercambio de teorizaciones políticas sobre su ejercicio. La Escuelita representa una apuesta por la transformación colectiva desde abajo y desde lo cotidiano, un aspecto pedagógico implícito en el quehacer político del zapatismo, un caminar preguntando como el principal impulso a seguir ampliando el sujeto político colectivo que podemos ­llegar a ser-haciendo.

La segunda respuesta fue la “muerte” de Marcos y su revelación como una ‘botarga’ construida para los medios de comunicación. El EZLN opta por silenciar su portavoz y darle una especie de muerte a su figura más emblemática, para cuestionar nuestra necesidad de caudillos carismáticos, para invitarnos a girar el oído hacia abajo, hacia cada uno de los habitantes de las comunidades y para mirarles de frente como lo que siempre han sido, una lucha indígena. Así, de la muerte de esa ‘botarga’ de piel blanca emerge el ahora Subcomandante indígena Moisés.

Reafirmación ética

En estas dos decisiones el EZLN rea­firma su ética política y apuesta por la interlocución con una generación de movimientos sociales que no buscan “ni dirigirles, ni someterse a ellos”. El EZLN no busca tomar el poder porque el poder de ejercer la acción política ya se tiene. El poder político de ‘arriba’ homogeneiza a los de ‘abajo’ como si todos fuéramos iguales, como si todos quisiéramos lo mismo, pero no es así.

Y en México, si alguien ha dejado eso claro, son los pueblos indígenas. Por ello, el EZLN apuesta a que lo político no esté arriba, que lo político se construya día a día desde abajo, porque sólo desde abajo se puede construir la diversidad, y la diversidad no puede existir más que en la autonomía.
En algún momento dado, a estas mismas decisiones se enfrenta todo movimiento social que permanezca: asumir los roles conocidos o inventar nuevas formas de hacer política, para poder seguir construyendo desde abajo, desde la diversidad y desde la autonomía.

domingo, 6 de julio de 2014

Una vez fuera, no hay vuelta atrás

Un nuevo texto-joya de Belén Gopegui aparecido en Diagonal:

 
Dictadura, transición, de entrada no, recortes, penurias, luchas, 15M, samba de mi esperanza ahora por unas elecciones donde los votos cambian de bando. Todo tiene grieta, dice la canción, así es como entra la luz. Y ella va haciendo crack en medio de una mezcla de materiales, conflictos, carencias, y oye decir que así es también como entra la sombra. En todo, o en casi todo, puede haber una palabra dicha a destiempo, una discusión que no debió tenerse, un procedimiento mal llevado, gentes que no cumplieron su tarea y en cambio acapararon lo que no era suyo. En todo hay rozamiento, fricción, pero la inercia tiende a convertirlos en pretexto perfecto para regresar, para no intentar, para mirar desde lejos y agazaparse allí donde la política es una tarea lejana, dulce cuando se critica, punzante cuando se sufren sus consecuencias.
Rimbaud, que execraba la miseria, temía al invierno porque era la estación del confort, la de quedarse en casa cuando hay casa y cuando no, sufrir la lluvia, el frío. Execra ahora la inercia y su cara opuesta, la ilusión vana de quien espera y, sin hacer, escribe nombres en el vaho del cristal. Entre las dos vive cuanto se está construyendo: movimientos, organizaciones, espacios comunes ganados al patio particular, luchas que no cesan. Dicen los portavoces de la inercia que al final será como siempre y no habrá apenas cambios, la clase dominante perderá unos votos, reestructurará unas cuantas relaciones de fuerzas, hará algún ademán que vuelva preferible la miseria al desorden, su perpetuación al miedo. Empujan los portavoces hasta ese punto en donde la modificación no se produce, preparan el arrepentimiento por lo que no se intentó. Al otro lado, los expertos en ilusión vana dicen que bastarán los votos y los cargos, que no habrá resistencia y que las leyes hacen la realidad. Sin hacer caso a ninguno, vive su tranquila determinación de no volver.
No volverá a casa como quien abandona, seguirá afuera, en organizaciones con meses o siglos de lucha, en frentes pequeños y distintos o en uno solo y general. Cuando llegue el momento, se trenzarán las redes, se habitarán las instituciones y quizá lleve tiempo. Pero entre tanto no volverá al confort de lo ya sabido ni entrará de nuevo en aquel envase donde la guardaron para mejor mirarla. Pues los envases cerrados no se unen, no se abrazan y nunca se desbordan.

viernes, 9 de mayo de 2014

Objeción Fiscal

Un año más, antes de que se acabe el plazo de la declaración de la renta, echemos un vistazo a esto de la Objeción Fiscal a los Gastos Militares

La Objeción Fiscal al Gasto Militar es un acto de Desobediencia Civil que consiste en la no colaboración con el Estado a la hora de sufragar los gastos empleados en preparación de guerras y mantenimiento de la estructura militar, ejército y otros cuerpos armados destinados al control social. Técnicamente se desobedece de forma activa en el momento de realizar la declaración del impuesto sobre la renta (IRPF) mediante el desvío de una parte de esos impuestos a un proyecto que trabaje por la justicia social.

El gasto militar de 2013 asciende a 23.604,91 millones de euros, lo que supone un 6,83% de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Esta cifra incluye el gasto de las Fuerzas Armadas, asignado al Ministerio de Defensa u otros Ministerios, y el dinero destinado al control social (cuerpos policiales, gastos penitenciarios, etc.). Sin embargo, atendiendo a que todos los años el gasto ejecutado supera con creces al presupuestado, se calcula que en 2014 el gasto real llegará a los 34.019,88 millones de euros (9,84% de los PGE), lo que supone un gasto de 721,83 € por persona y año.

La Objeción Fiscal al Gasto Militar es una herramienta que nos permite superar la pasividad y el papel de meras víctimas de las políticas injustas. Es una invitación a la esperanza, un gesto sencillo de resistencia y desobediencia a todo militarismo que visibiliza la coacción que el poder impone para perpetuarse y defender sus privilegios.

El rostro más conocido del militarismo es el ejército, o de forma más amplia el “complejo militar-industrial”, que desempeña un papel estratégico en el mantenimiento del statu quo económico mundial. Su otra cara, el control social, se infiltra poco a poco en cada resquicio de la sociedad. Vigilancia —legal o ilegal— permanente, criminalización de toda disidencia, mayores atribuciones e impunidad de las diferentes policías y vigilantes de seguridad, endurecimiento del Código Penal... En estos momentos en que se está tramitando la “ley mordaza” es un imperativo ético impulsar todas aquellas campañas de Desobediencia Civil que nos permitan enfrentar estos ataques a la libertad y dignidad de las personas.


sábado, 26 de abril de 2014

Paz y vida compartida

Realmente muy interesante el pensamiento y la propuesta de Juan Gutierrez, coordinador de un grupo de trabajo sobre Memoria y Procomún que aporta una visión diferente y muy necesaria frente sobre la construcción, o mejor dicho, el tejido de la paz. Acá van unos extractos de una entrevista que le hicieron hace ya unos años:


¿Cómo defines la paz? 

La paz tiene dos caras entrelazadas e inseparables pero distintas. Varios expertos (Johan Galtung, Adam Curle, etc.) llaman a una cara paz positiva y a la otra paz negativa. Para definir la paz negativa, arrancan de Kant y su famoso ensayo sobre la paz perpetua. Allí Kant dice que la paz no es sólo ausencia de guerra, sino también ausencia de la amenaza de guerra. Pero Kant sólo considera lo que ocurre entre Estados y deja fuera lo que pasa dentro de una sociedad, dentro de cada casa. Después de un viaje a Gambia, Adam Curle vio claramente cómo el bienestar de unas vidas puede destruir otras vidas y se dijo que eso había que incluirlo también en el concepto de violencia. La paz negativa es también superadora de eso. Galtung dibujó lo que llamaba un “triángulo de las violencias”: hay violencia directa, estructural y cultural. La violencia directa es la que tiene un actor claro que ejerce la violencia. La violencia estructural es mucho más anónima: vives bajo una estructura que mejora la vida de unos mientras empeora la de otros. Por ejemplo, en una familia puede haber amor, pero en Roma el pater familias podía matar o vender como esclavos a la mujer y a los hijos. Fíjate dentro de qué estructuras se establece ese amor, estructuras violentas y asimétricas. El cariño y las manifestaciones del amor pueden darse, pero como acto, no tienen estructura que las proteja. Y por último, la violencia cultural es por ejemplo la que va señalando blancos sobre los que disparar (clichés peyorativos como “sudaca”) o la naturalización de las jerarquías a las que se refería Mandela en su autobiografía cuando recuerda que los negros bajo el apartheid llamaban “papá” y “mamá” a los amos blancos. Así que el concepto de paz negativa se ha ido abriendo desde Kant para incorporar otras violencias que circulan en el seno de la sociedad: ya no sólo relaciones dañinas, sino también estructuras que las sostienen o culturas que las alientan. Es un gran avance. 

Pero esa es sólo una cara…

En la comunidad de investigadores más o menos hay acuerdo en que la paz negativa consiste en rechazar la violencia y la guerra. Pero lo que yo no veo son muchos acercamientos a la otra cara de la paz, la paz positiva. Las más de las veces no se recoge entera, bien definida. Creo que todavía impera el punto de vista dialéctico: la violencia es el No a la vida, por tanto el No a la violencia es el Sí a la vida. Sobre este “pasodoble del No”, como yo le digo, hay grandes construcciones, desde Hegel a la Escuela de Frankfurt… O el mismo Marx cuando en el Manifiesto dice “el obrero no tiene patria, no tiene religión, no tiene familia, por tanto encarna al género humano”. Es el No a las especificidades que son el No al género humano. Durante al menos 150 años, la generosidad de mucha gente se ha entregado a esta fórmula: el No al No para llegar al Sí. Pero yo creo que esa clave está exhausta, en muchos sitios con el No ya no se avanza más. O se genera simplemente un espacio de justicia donde una vida no daña a otra, pero lo ocupa rápidamente el homo económicus que es estrecho de pecho, sólo se interesa por su propia vida individual y hace bien a otro sólo en la medida en que le trae cuenta. Lo define con mucha gracia Kant cuando dice que un mundo poblado por diablos viviría en paz, porque serán malos pero no tontos y se dan cuenta de que miran mejor por su propio interés comerciando que haciendo la guerra. 

¿Entonces?

Pues vayamos directamente al Sí, a un Sí que no tiene que pasar por dos NO. La paz positiva es este Sí a la vida. Pero a una vida ancha, que quiere vivir y vive compartiendo con otros. Hay paz positiva en una sociedad allí donde cada vida da y recibe vida más allá de balances contables, donde hay estructuras que sostienen ese tejido cálido y una cultura que alienta compartir afectos y actos. Donde cada vida sufre lo que te toca sufrir, pero está bañada por la alegría de convivir y abierta a un horizonte de reconciliación. Así, la paz, que ya rechaza la violencia con su cara negativa, además la trasciende. Llega a una vida ancha, abierta y compartida donde no lleva el simple encadenamiento de Noes.

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Será posible la democracia?

Desde hace tiempo vengo siguiendo con interés esta iniciativa que se ha ido gestando dentro de EnRed, y que por fin alumbra la Carta por la Democracia, con una hoja de ruta que promete cuando menos profundizar en el debate sobre la transformación necesaria que somos capaces de gestar de cara a los próximos meses. A seguir...


lunes, 24 de febrero de 2014

Solidaridad

Piel con piel.
Estar.
Sentir.
Tocar.

Piel con piel.
La única puerta que abre,
más allá de las preguntas
sostenidas en lo humano,
un camino de esperanza.

Piel con piel.
Saberte aquí.
Conmigo.
Confiar el futuro 
a nuestra presencia compartida.
Construir así la fe 
nuestra de cada día.

Piel con piel.
Lo único que nos queda.
Lo primero a entrelazar.

Piel con piel.


Gracias a Enrique por su sabiduría 
y ejemplo de vida contruida 
desde el encuentro desnudo 
con quién más jodido estaba.

domingo, 26 de enero de 2014

Lo que amaba era el pájaro

Extraordinaria canción y estremecedora letra para quienes amamos la vida y sus seres, en voz de Mikel Laboa:




Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habria escapado.

Pero así,
habría dejado de ser pájaro.

Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro.

miércoles, 15 de enero de 2014

Formación-Acción en la promoción de Derechos Humanos con quienes viven en la pobreza

Os dejo acá esta propuesta de formación-acción que presentamos en dos días:

Viernes 17 de Enero de 2014. Si te interesa, puedes inscribirte aquí bien en el turno de mañana, de 10 a 13, o de 17 a 20 por la tarde.

La perdida de alternativas de vida digna provocan que en España se esté dando un gran retroceso en el acceso a los derechos humanos en gran parte de la población. Este retroceso afecta con mayor gravedad a las personas que viven en situación de pobreza, las cuales nunca los vieron reconocidos de manera efectiva y ahora se ven relegados a una inutilidad forzosa. Los trabajos precarios, las condiciones laborales destructoras y humillantes y el desempleo crónico provocan la desesperanza. Sin embargo, día tras día, quienes se encuentran en situaciones de pobreza realizan grandes esfuerzos para tratar de vivir dignamente y acceder a los derechos.

Frente a esta realidad, proponemos desde ATD Cuarto Mundo España un proceso de formación-acción por la promoción de los Derechos Humanos de quienes viven en la pobreza.

Para la realización de esta propuesta nos vamos a basar en una herramienta que desarrolla el Movimiento ATD Cuarto España desde principios del año pasado, las Hojas de Hechos.

viernes, 18 de octubre de 2013

Unid@s en la dignidad y la esperanza

Una jornada intensa, muy intensa, la que celebramos con motivo del 17 de Octubre, Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza. En la siempre acogedora y militante parroquia de San Carlos Borromeo nos encontramos personas muy diferentes, tanto en cuanto a lugares de procedencia como de condición social y económica. Pero enseguida se hizo patente que había algo común, algo que nos unia y que nos iba a acompañar durante toda la jornada: el convencimiento de que la extrema pobreza es inaceptable, la rabia ante el sufrimiento tan evidente, cuando nos atrevemos a mirar, de tantas personas en nuestra sociedad.

Pero al mismo tiempo el sentirnos unidos en torno a este rechazo a la miseria y la riqueza del intercambio con diferentes lenguajes (verbal, musical, poético, pictórico...), el demostrarnos en la práctica que es posible trabajar junt@s, refexionar junt@s, emocionarnos junt@s, nos permitió abrir la puerta a la alegría, que brotó espontáneamente en forma de abrazos y bailes (y bailes de abrazos), y desde ahí aferrarnos a la esperanza al ver que no estamos solos, y que la dignidad y la capacidad de lucha no nos la va a arrebatar nadie.

Para mí, personalmente, todos se puede resumir en el rato que pasé al lado de una madre de familia que se encontró con esta jornada por casualidad, mientras iba a recoger el paquete de alimentos que dan en la parroquia. En el taller de arte y creación, nada más plantear la propuesta de representar qué es lo que nos motiva a luchar contra la pobreza, ella dibujó cuatro manos pequeñitas con cuatro corazones dentro, y una mano grande en el centro en la que asomaba una mujer: sus cuatro hijos, su amor de madre, su esperanza,  de que sus hijos no pasen por lo que ella ha pasado.

En ese momento me acordé de mis dos hijas, y de mi sueño de permitirles que vivan en un mundo mejor y más humano. Y así, de repente, desde lugares tan distintos en los que estamos cada un@, sentí que mi lucha y la de ella se entroncaba en una misma esperanza compartida. Por eso nos necesitamos mutuamente.




viernes, 4 de octubre de 2013

Que no es una crisis, que no...

Esto no es un documental, es todo un mapa por el que poder viajar, descubrir, confirmar... ¡Qué esto no es una crisis! Así presentan este proyecto que no hay que perderse:


No es una crisis es un documental web, un viaje interactivo por escenarios en una capital en crisis y en resistencia, Madrid, donde puedes explorar el laboratorio en el que se ha convertido España: laboratorio de un ahondamiento del liberalismo económico –y de una terapia de choque llamada austeridad– pero también laboratorio de nuevas prácticas sociales, económicas y políticas, puestas en marcha por los ciudadanos e impulsadas por el 15M. 

viernes, 21 de junio de 2013

De gitanos y hombres

El pueblo gitano sigue siendo considerado como un aparte, como un grupo humano que en nuestra sociedad no sabemos cómo situar, con el que no sabemos cómo relacionarnos más allá del prejuicio, el chiste fácil o la invisibilización. Por eso son tan interesantes trabajos como el que comparte en esta charla y en este documento Isaac Motos, ya que nos permiten descubrir la política permanente de rechazo que ha sufrido este pueblo, al que las dos opciones que se le han ofrecido siempre han sido o la expulsion o la adaptación a las normas y culturas de otros, aún costa de las propias. Algo que desgraciadamente sigue siendo muy actual en el discurso dominante: que se adapten o que se vayan de nuestros barrios, de nuestro entorno, de nuestras ciudades... Parece que es lo único que nos interesa de ell@s, y va haciendo mella, mucha mella, en su cultura y formas de ser y estar, que en gran medida van desapareciendo. Pero es que son ya más de quinientos años resistiendo en nuestro país el maltrato y el rechazo.


domingo, 9 de junio de 2013

Desutopía y revolución

Otros extractos más del libro "La potencia de los pobres", de Majid Rahnema y Jean Robert, que parece inagotable. Esta vez sobre la revolución y la utopía, con una perspectiva muy interesante y actual:

"La utopía es imaginada como un orden alternativo que no tiene anclaje en el aquí y ahora y cuya realización justificaría un gran incendio: la revolución. O también, ésta  puede  ser  concebida  como  un  “golpe  de  estado”  a  la  cumbre  que  tendrá  que reemplazar un orden por otro y debe, desde ya, estar cuidadosamente planificado. Este es por ejemplo el dilema de los que, intentando analizar el mundo como sistema, o un sistema-mundo,  constatan  sus  disfunciones  y  proponen  reemplazarlo  por  un  nuevo sistema. Concebida así, la revolución no es una construcción común sino un proyecto elitista que, en el nombre de un ideal o de un pueblo, se pone en marcha para él, jamás por él, para reemplazar un orden por otro.

(...)

La  desutopía  radical  es,  al  contrario,  una ruptura con esta ideología. En lugar de proyectarse en el ideal, se proyecta en el plano material y práctico. Además, una filosofía desutópica debe revelar las fuerzas reales en obra detrás de toda tentativa de ruptura con la ideología de mercado. Debe ser portadora de un proyecto de potencia en el libre  juego  de  los  encuentros,  juego  con  efectos esencialmente imprevisibles. En este sentido, la desutopía es una alternativa muy real de la que podemos decir que su posibilidad ya existe entre nosotros.

(...)

La utopía es de esta manera recuperable porque ella incita a padecer la crisis del mercado esperando mejores futuros. La desutopía invita al contrario a vivirla  en  su tensión constitutiva y a superarla por una praxis que tienda a la constitución de una nueva realidad. Más que una resistencia a la crisis, la desutopía es lucha contra el no-ser, los poderes de destrucción y el vacío ontológico. Es el descubrimiento de un  horizonte revolucionario real y futuro.

(...)

Regresado a “su plano de inmanencia,” el proyecto revolucionario no sabría reducirse a hacer la revolución, como  si  se  tratara  de  programar  un  “futuro  de  la  revolución” dependiente de la voluntad de un Homo faber. Este proyecto está más bien absorbido en los corrientes, salvajes e imprevisibles que cargan los devenires revolucionarios de una sociedad, por un trabajo interior constante sobre sí, y por la construcción de nuevas relaciones  en  el  aquí  y  ahora, a lo largo de encuentros cuyo efecto no está jamás conforme a un plan."