jueves, 20 de diciembre de 2012

Salvemos (una vez más) la hospitalidad

Vuelven a la carga, volvamos a defender el derecho a ser humanos...

Ministro de Justicia: 

Salvemos la Hospitalidad


Somos un grupo de personas que durante años hemos acogido en nuestras casas a personas “sin papeles” que llegaban a España buscando un futuro mejor. Si se aprueba la reforma del Código Penal que ha propuesto el Gobierno, nos convertiremos en criminales. Hasta dos años de cárcel me pueden caer por comportarnos humanamente con quien lo necesita.

El Gobierno anterior ya intentó –sin éxito- introducir sanciones a las personas que hacia quienes desarrollaban prácticas de solidaridad y hospitalidad hacia personas extranjeras en situación irregular en España. La reforma del Código Penal que acaba de presentar el gobierno va más allá: las personas o instituciones que apoyen, ayuden o acojan en sus domicilios de forma altruista a las personas extranjeras en situación irregular que transiten por España serán considerados criminales: detenidas, juzgadas y, en su caso, condenadas a hasta dos años de cárcel.

Lo mismo sucede con las personas que ayuden a personas extranjeras en situación irregular a permanecer en España con ánimo de lucro, es decir, que por ejemplo contribuyan mediante el alquiler de una habitación o dispensen el menú del día a una persona inmigrante en situación irregular conociendo esta condición, podrán ser asimismo incriminadas.

El nuevo art. 318 bis del Anteproyecto de reforma del Código Penal iguala conductas ilícitas e inmorales como la trata de seres humanos y los abusos sobre las personas migrantes con prácticas humanitarias de solidaridad, hospitalidad y asistencia hacia aquellas personas que transitan “sin papeles” por España.

Firma la petición y pide al Gobierno que corrija este desafortunado artículo y no criminalice el comportarse humanamente. La asistencia humanitaria y la solidaridad no se pueden penalizar en ningún caso cuando son movidas por sentimientos de hospitalidad y altruismo
Si quieres más información aquí tienes el manifiesto completo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Cita con el teatro, cita con la espontaneidad

Un año más, volvemos a juntarnos para una formación de lujo con dos maestras del teatro espontáneo. ¿Quién se anima?



¿Qué es el Teatro Espontáneo? 

Es una propuesta para generar el encuentro entre personas a través del juego, la expresión corporal, la escenificación y la creación colectiva.  De esta manera, se comparten sensaciones, sentimientos, ideas, sueños, imágenes: mundos internos que transitan con nosotros la vida cotidiana. 

Una alternativa para desarrollar la creatividad como factor de salud social.  Una vía para posibilitar la participación comunitaria activa y potenciar su empoderamiento. 

¿Quién anima el taller?
 
Ana Ara y Beatriz Huber, del Colectivo de Mujeres de Matagalpa, presente desde hace 25 años en el norte de Nicaragua a través de proyectos de salud, educación y derechos humanos. Han desarrollado un intenso trabajo en el campo de las metodologías participativas y en la utilización del teatro con herramienta de transformación, profundizando en el campo del teatro espontáneo en los últimos años.


¿Qué horario tendrá?

Sábado 9 de febrero: de 11:00 a 14:30 h y 16:00 a 19:00 h
Domingo 10 de febrero: de 11:00 a 14:30 h

¿Dónde se realizará? 

En el local de Tesela, c/ Marqués de la  Valdavia 32, 1º b,  Alcobendas.  Metro Marqués de la Valdavia, L10. 


¿Cuánto cuesta?

- Inscripción Normal: 100 euros
- Inscripción de Apoyo: 120 euros
- Inscripción Mínima, para economías ajustadas: 60 euros (si alguien no llega a poder pagar este mínimo pero tiene mucho interés en participar, puede existir alguna beca disponible).

Los ingresos serán destinados al apoyo de las acciones del Colectivo de Mujeres de Matagalpa.




Plazas limitadas, por orden de inscripción.

Reservas: desdelosmargenes@gmail.com 

Para realizar la reserva  es  necesario realizar un ingreso de 20 euros en la cuenta: 1491 0001 20 1008291120  y enviar resguardo o notificación a  desdelosmargenes@gmail.com

lunes, 17 de diciembre de 2012

Construyendo Bibliotecas de Calle

Comenzamos hoy desde el Movimiento ATD Cuarto Mundo España una campaña de microfinanciación para poner en marcha un nuevo proyecto de Bibliotecas de Calle en la Comunidad de Madrid. A partir de ahora tenemos 40 días para conseguir el presupuesto mínimo y, si superamos la primera fase, otros 40 días más para conseguir el presupuesto óptimo. ¿Quién se anima a colaborar, bien sea haciendo una aportación (posible a partir de 5 euros) o dando difusión a la campaña? 

La campaña la realizamos a través de la plataforma Goteo, y podéis encontrar información sobre la misma, así como la manera de hacer las aportaciones, en la siguiente página: http://goteo.org/project/bibliotecas-de-calle.


Pero bueno, quizás merezca la pena dar algunas explicaciones...

¿Qué son las Bibliotecas de Calle?

Son espacios culturales al aire libre: en una plaza, en un parque, en el rellano de una escalera, etc.

Ésta es una propuesta que se hace a niños/as y adultos/as para disfrutar del placer de leer libros, contar y crear sus propias historias, desarrollar su creatividad a través de diversas actividades y compartirla con la gente que les rodea.

Aunque pueden apoyar otros procesos educativos, no pretenden sustituir a la escuela ni están enfocadas al aprendizaje de contenidos prefijados, sino que promueven un acercamiento libre y satisfactorio al mundo de lo escrito, respetando los ritmos propios de cada uno/a.

Están abiertos a toda la comunidad, pero prestando especial atención a que sea realmente accesible para quienes viven situaciones de pobreza y exclusión, ya que habitualmente suelen quedar fuera de las dinámicas culturales más institucionales.

De esta manera, la Biblioteca de Calle es una oportunidad para crear vínculos entre niños/as y adulto/as que, aún viviendo en el mismo barrio, se encuentran en diferentes condiciones socio-económicas.

Esto permite cambiar la mirada que tienen unos de otros favoreciendo el reconocimiento de lo que cada miembro de la comunidad puede aportar a ésta a partir de su experiencia, sus saberes y su creatividad. 




¿Cuál es nuestro proyecto concreto?

Queremos formar varios equipos de Biblioteca de Calle, cada uno de ellos con un mínimo de tres animadores/as, para desarrollar esta dinámica en diversos barrios de la Comunidad de Madrid donde existen situaciones de pobreza y exclusión. En estos momentos estamos haciendo un trabajo de investigación sobre los diferentes lugares donde se podría desarrollar finalmente el proyecto.

La Biblioteca de Calle se realiza al aire libre, en una zona visible, de manera que quede abierta a todos/as. El equipo de animadores/as acude al barrio semanalmente, realizando la Biblioteca durante un periodo de 2 horas. Se lleva una selección de libros variados para instalarse con los niños/as en una lona en el suelo.

Quienes saben leer lo hacen solos o para otros niños/as, y quienes no se agrupan alrededor del animador/a, que trata de facilitar su acercamiento al mundo del libro. Al final de cada sesión, en clave de cierre, se propone un tiempo de dibujo o de juego colectivo. Los adultos/as del barrio están invitados a acercarse y participar si así lo desean.


Motivación y a quién va dirigido el proyecto

 

Reunirse alrededor de los libros permite abrir a los niños/as y adultos/as a otras realidades y saberes, aportando un estímulo que refuerce su deseo de aprender, de descubrir cosas nuevas. Además, el libro es una herramienta que facilita la expresión al contactar con diferentes maneras de contar las cosas: a través de la poesía, los cuentos y el dibujo se desarrollan nuevas maneras de comunicarse.

Sobre todo, las Bibliotecas de Calle pretenden ser un espacio de convivencia y paz entre niños y niñas que parten de condiciones de vida diferentes pero que, al ser vecinos, deben aprender a vivir juntos. Un lugar donde puedan descubrir que todos tienen cosas positivas que compartir con los demás y que, pese a las diferencias, les une el tener las mismas ganas de aprender y disfrutar.

Desde los niños y niñas se aporta un espacio de encuentro, conocimiento e integración en barrios en los que viven familias en situación de exclusión y extrema pobreza. Como nos decía una madre participante en una Biblioteca de Calle hace ya algunos años: “Me gustaría que mi hijo participara y así fuera integrándose con otros niños, porque tenemos que vivir aquí, queramos o no, y hay que conocerse”.


domingo, 16 de diciembre de 2012

Muertos

Dos poemas sobrecogedores, como lo es la muerte cuando se transforma en política, de David González:

HISTORIA DE ESPAÑA. Nudo.

Un nudo. Esto, explica la anciana,
fue lo último que hizo mi padre
con sus propias manos
. Un nudo.

Piénsalo.

Es lo último que hace ese hombre
con sus propias manos.

No estrecha entre sus brazos
a su madre, a su hermano o a un amigo.
No acuna en ellos a su hija recién nacida.
Tampoco le aprieta las nalgas a su mujer,
ni le acaricia los pezones, los pechos,
las mejillas, el pelo tan siquiera…No,

con ellas, con sus propias manos,
lo último que le permiten hacer a ese hombre
antes de fusilarle
y arrojarlo a una fosa común es

Un nudo, repite la anciana
para las cámaras de televisión
de un canal
de historia. Historia
de España: de un tajo,

el entierramuertos cortó el cordel
que el padre de la anciana
se había atado alrededor del tobillo
para responder así a la pregunta
que horas antes, le había hecho su mujer:

¿Y cómo vamos a distinguir tu cuerpo
entre todo ese montón de cadáveres?

Mientras aparecen los títulos de crédito,
la anciana le da un beso al cordel,
y luego devuelve a su caja de pino
este nudo
que todavía nadie, repito nadie, se ha molestado
en deshacer.


Tinta

Mi otro abuelo
estuvo preso en Oviedo.

En la cárcel provincial.

Después de la guerra.


Todas las mañanas
ponían una lista
en la puerta de entrada de la cárcel.

En esa lista estaban escritos
los nombres y los apellidos
de todas las personas
a las que el día anterior
habían puesto contra el paredón
o dado muerte
mediante garrote vil.


Imagínate a tu abuela,
me decía mi padre,
sin saber leer ni escribir,
conmigo en brazos,
preguntando a gritos
a las otras mujeres
si tu abuelo
se había convertido
en tinta.

Distorsiones (IV): Nene bueno

Continuamente encontramos imágenes de niñ@s sonrientes o tristes, según el caso, pero siempre acompañadas de un mensaje que nos invita a dar dinero o a participar en alguna iniciativa en su favor. Si nos dejáramos guiar por esas imágenes, podríamos pensar que en África, por ejemplo, no hay personas adultas, o que si las hay no son merecedoras de la ayuda que nos piden para los niñ@s de las fotos. Se nos llama a salvar a quienes estamos seguros de su inocencia, dejando en la invisibilidad y a merced del juicio personal a sus mayores.

¿De qué manera condiciona esta visión que se nos ofrece la acción que luego se desarrolla en las comunidades donde viven est@s niñ@s? ¿Realmente es posible un futuro para ell@s si no proporcionamos unas seguridades adecuadas a sus mayores?

Me ha resultado muy reveladora en este sentido la lectura de "Massacre of the Innocents", de Didier Fassin. Este texto ofrece un análisis sobre cómo se utiliza la imagen de la infancia en la lucha contra el VIH en Sudáfrica, y en un pasaje del mismo cuenta como se establece una especie de jerarquia en cuanto a la inocencia y la culpabilidad respecto a la infección del virus. Los hombres son señalados como los culpables, por su infidelidad y su sexualidad desaforada; las mujeres ocupan un lugar intermedio, víctimas de los abusos de los hombres pero a su vez irresponsables respecto a la prevención; por último, l@s niñ@s son l@s inocentes, l@s pur@s.

Esta visión condiciona a su vez los programas que se aplican. Así, al remarcar la inocencia y la vulnerabilidad de l@s niñ@s se justifica la introducción de programas de prevención de la transmisión materno-fetal del VIH, pero en muchos casos obviando al mismo tiempo la necesidad de tratamiento por parte de las madres. Esto ha dado lugar a programas que facilitaban el tratamiento preventivo a las madres durante el embarazo, pero sólo hasta el momento en el que ya no había riesgo de trasnsmisión. Una vez "salvado" el/la menor, a la madre no se la ofrecía más tratamiento antiretroviral. Este tratamiento discontinuo aumentaba el riesgo de aparición de virus resistentes al mismo, lo que a la larga provocaba que las madres tuvieran menores probabilidades de responder al tratamiento si éste se se les volvía a ofrecer cuando empeoraba su salud. ¿Realmente tiene sentido, incluso desde el punto de vista del niñ@, un procedimiento que pone en riesgo a su madre?

Este quizás sea un caso extremo, pero hay muchos otros muy cercanos. En nuestro país en nombre de la "protección del menor" se retira la tutela de l@s mism@s a much@s padres y madres, sin reparar en cómo esa separación afecta a toda la familia, incluid@s l@s niñ@s. Además, la retirada de l@s menores de una familia conduce casi siempre a un abandono de la misma por parte de los mismos recursos que antes estaban tan encima de ella. Como ya no hay menores, que l@s adult@s se las apañen. Así, en vez de apoyar a que puedan crear las condiciones necesarias para que sus hij@s vuelvan a su lado, se genera una espiral de ruptura familiar muy difícil de recomponer.

Por eso es tan peligroso que descontextualicemos la realidad de l@s niñ@s. Es más llamativo, creemos que moviliza más hablar de cuánt@s niñ@s pobres hay o deja de haber, pero... ¿adonde nos conduce eso?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Nuestros nombres

Un texto sabroso y necesario de Fernandez Savater para seguir avanzando, enraizado en la experiencia del 15M y una amplia lectura de Ranciere. Copio la introducción:


Política literal y política literaria (sobre ficciones políticas y 15-M)



Los que estamos aquí, en Tahrir, Sol, Syntagma o Zuccotti, ¿quiénes somos, cómo nos llamamos? Indignados, 99%, la gente de Tahrir... Son algunos nombres de los diferentes nosotros que han hecho su aparición en las plazas. Esos nombres, ¿tienen alguna importancia? Toda una inercia nos lleva a pensar que no, que “sólo son palabras”. Una especie de sustancia diferente a la realidad, una sustancia sin sustancia. Además son palabras extrañas, casi vacías de significado, sin límites o fronteras precisas, ni referentes muy claros, que cualquiera puede atribuirse... En definitiva, sospechosas. Sospechosas para todas las policías interesadas en saber “quién hay detrás” de cada movimiento. Sospechosas (por “metafísicas” y “poéticas”) para todas las tradiciones políticas y sociológicas serias. Sospechosas para el mismo sentido común: “¿cómo van a ser el 99%? Eso es imposible”.

Y sin embargo, aunque estos nombres -flotantes, sin referentes claros, imprecisos, imposibles- no se inscriben en ninguna tradición política explícita y determinada, tienen una larga historia. Hay quien los asocia a la posmodernidad y sus juegos de lenguaje, pero memorias con más alcance remontan su aparición muchos siglos atrás. Señalan de hecho que son consustanciales a la misma política de emancipación. Es decir, que son tan viejos como la acción política, pero a la vez siempre jóvenes en su aparecer. Cada vez que hay prácticas de emancipación, es decir desacuerdo e interrogación radical sobre los modos de vivir juntos, surge uno de esos nombres. Levantando siempre las mismas sospechas de todas las policías, los pensadores serios y el sentido común.

Las palabras son fuerzas materiales. Nos hacen y deshacen. Indignados, 99%, la gente de Tahrir... han sido ingredientes constitutivos de las plazas, absolutamente determinantes para abrirlas como lugares comunes, desplazando las identidades que nos separan cotidianamente. Para abrir espacios de todos y de nadie necesitamos dejar de ser lo que la realidad nos obliga a ser: la fuerza del anonimato. Pero paradójicamente el anonimato no consiste en el rechazo de los nombres, sino más bien en asumir un nombre compartido. Un nombre de cualquiera contra los nombres separadores.

La obra de Jacques Rancière es una invitación muy bella y apremiante a tomarnos en serio las palabras, la efectividad de los actos de palabra, nuestra propia naturaleza como animales poéticos. Para él, acción política y literatura coinciden en un punto: ambas pasan por el poder las ficciones, las metáforas y las historias. La política de emancipación es una política literaria o política-ficción que inventa un nombre o personaje colectivo que no aparece en las cuentas del poder y las desafía (a partir de una situación, agravio o injusticia concreta). Ese nombre no es de nadie en particular, sino que en él caben todos los que no cuentan, no son escuchados, no tienen voz, no deciden y están excluidos del mundo común.

jueves, 13 de diciembre de 2012

#16D - La marea blanca ataca de nuevo

Una vez más, nos vemos en las calles... Se propone  que todos los que acudan lleven un folio blanco y sobre la 13.3h lo levantaremos xa una foto aerea de la marea blanca seguido de 5 min de silencio. Para hacerlo a la vez empezara la cabecera y se extendera por toda la gente.

lunes, 10 de diciembre de 2012

eXpaña se desmarca

En la línea que comentaba el otro día, encuentro que se pone en marcha una propuesta muy interesante para ayudarnos a mirar la realidad de manera más certera: eXpaña

Si España es Rajoy, es Ana Botella, es Rubalcaba, es Julián Muñoz e Isabel Pantoja, que paren España que nos bajamos. Si España es el país que desprecia la educación, quita la sanidad a los inmigrantes, indulta banqueros y aporrea a ciudadanos, o nos tragamos el DNI o nos morimos de la vergüenza. Si España es la marca España, nosotros nos desmarcamos.

Nos preguntamos: ¿qué hacemos?
¿qué podemos hacer?
¿qué estamos haciendo?

Ya hay un país, o un no-país, en el que sus habitantes están parando desahucios, atendiendo inmigrantes, perdiendo el miedo, creando en su vida diaria la república del 99%.
 
Si España es la marca España, nosotros ya somos eXpaña.

¿Qué es eXpaña?

sábado, 8 de diciembre de 2012

De necesidades y derechos

Un documento que recoge una perspectiva muy interesante desde la que abordar el mundo del Derecho: Necesidades, Derechos, Intereses y Deseos , de José Luis Segovia. Claro, directo y motivador, además de especialmente acertado para interpretar (y denunciar) estos tiempos que corren. Acá van algunos fragmentos:
 
El fin del Derecho es regular la vida de las personas y de las instituciones, de modo que las necesidades de las personas queden satisfechas. El buen Derecho será el que trate de satisfacerlas de acuerdo con unas prioridades que define la acción  política.  Por  el  contrario,  el  Derecho  espurio,  el  que  no  puede  reclamar obediencia –más aún, el que exige imperativamente disidencia– es el que no sólo no colma universalmente las necesidades de las personas, sino que llega asfixiarlas, a  veces  literalmente.  En  efecto,  la  categoría “necesidad” es  previa  al  Derecho  y constituye  su  fundamento  de  legitimidad.  Las  necesidades  fundamentales  son:  de supervivencia (vida, salud, alimentación, etc.), protección (vivienda, etc.), afecto (fami-lia, amistades, privacidad, etc.) entendimiento (educación, comunicación, etc.), participación (derechos, responsabilidades, trabajo, política, etc.), ocio (descanso, juegos, espectáculos), creación (arte, habilidades), identidad (grupos de referencia, sexuali-dad,  etc.), libertad  (igualdad  de derechos)  y,  no  en  último  lugar,  la  necesidad  de sentido (religión, espiritualidad, creencias, convicciones…) sin la cual el ser huma-no  está  desnortado,  pues  las  necesidades  no  se  pueden  reducir  solamente  a  lo material.

Con  Max  Neef  aprendimos  que  los  mejores  satisfactores  de  necesidades son aquellos que cubren sinérgicamente varias al mismo tiempo (por ejemplo, la madre que amamanta a su criatura está cubriendo simultáneamente sus necesida-des  de  supervivencia,  de  afecto,  de  protección,  etc.).  Por  el  contrario,  los  que  lo hacen de forma contradictoria deben ser evitados: por ejemplo, los actos de violencia (personal o institucional) colocan inexorablemente a una persona en posición  de  ver  sofocadas  sus  necesidades  y  consolidan  la  asimetría:  siempre  hay  un agresor y un agredido.

(...)

La justicia consiste en asegurar a cada cual la satisfacción de sus necesidades:  aquello  que  cada  persona  precisa  para  vivir  dignamente.  Por  eso  el salario del trabajador no es reductible a la contraprestación por un servicio prestado, sino que debe responder a las necesidades del trabajador y también a las de su familia, pues el trabajo no es un “factor más” del proceso productivo.

(...)

Por otra parte, tampoco hay que olvidar la otra cara de las necesidades: éstas son mucho más que “carencias”. En efecto, en la medida en que las necesida-des comprometen, motivan y movilizan a las personas son también potencialidades y pueden llegar a ser recursos; así la necesidad de participar es potencial de participación y militancia comunitaria, etc.

(...)

Además de “necesidades”, los seres humanos también tenemos “intereses”. Estos últimos son muy respetables, pero no son dignos del mismo nivel de protec-ción jurídica que las primeras. Con frecuencia se recogen en la legislación bajo el formato de “intereses legítimos” y gozan de tutela legal, pero no debieran tener la misma intensidad que las necesidades. En caso de conflicto entre ambas categorías, inequívocamente deben sacrificarse los intereses a las necesidades.

(...)

En otro plano, los “deseos” son merecedores de respeto, pero más difícilmente tienen traducción jurídica y, desde luego, nunca pueden tener primacía sobre las necesidades, los derechos humanos o los intereses legítimos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Oidos sordos

Cada vez es más agotador escuchar a quienes ocupan los lugares preminentes de nuestra sociedad, sean políticos, empresarios u opinadores profesionales. La manipulación burda o sutil, la mentira callada o a gritos, la provocación a la rabia y a la despesperanza... Son elementos que desgraciadamente están demasiado presentes, y que terminan agotando nuestras energías al invitarnos al enfrentamiento directo y a la denuncia cabreada.

Yo ya estoy cansado de esto. Me quema, me consume esta dinámica. Quizás sea el momento de aplicar una técnica que quienes se dicen nuestros representantes manejan con especial arte (no hay mejor ejemplo que el actual conflicto en el ámbito sanitario): la extinción. Se trata de una técnica utilizada en educación y psicología, que consiste básicamente en ignorar al niñ@ o adult@ cuando tiene una rabieta, no intentar reprenderle, distraerle o sobornarle con algún premio a cambio de que se calle. Se le deja que se desfogue sin prestarle atención. Se supone que la total falta de respuesta es lo más efectivo para cortar esos comportamientos.

Tenemos que aprender a manejarnos de esta manera. Dejar de seguirles el juego, dejar de mirarles como si de verdad fueran representantes de alguien, como si de verdad tuvieran algo importante que decirnos. A palabras necias (tantas y tantas), oídos sordos. Así evitaremos engancharnos en las trampas que nos plantean (un buen ejemplo es todo el trabajo de Wert para crear problemas donde no los había, para así abrir nuevos campos de conflicto y que nos distraigamos de las luchas ya emprendidas). Está claro que las decisiones que toman influyen en nuestras vidas, y eso implica que no les podamos ignorar del todo. Pero no nos dejemos descentrar de lo que es fundamental ahora mismo: encontrar maneras de construir nuestra vida en común de manera equitativa y sostenible. Este debe ser nuestro objetivo fundamental, y desde ahí debemos articular nuestras luchas. Ni un minuto más perdido escuchando llamamientos de antiguos presidentes, ni un minuto más haciendo leña del árbol corrupto caído una vez conseguido que rinda cuentas de sus fechorías.

Rescato en este sentido una reflexión interesante de Fernández-Savater aparecida hace ya un tiempo:

"Una amiga me cuenta que “en buceo enseñan una maniobra para cuando uno se ve inmerso en una corriente. El movimiento que salva la vida es contraintuitivo: en vez de recuperar la tendencia en dirección opuesta a la corriente, hay que salir formando un ángulo agudo con su dirección aunque suponga un distanciamiento considerable del barco”. Ese ángulo agudo son todas las acciones que nos permitan seguir llevando la iniciativa y decidiendo los espacios-tiempos del conflicto, las que acogen y cuidan la pluralidad que somos, las que hacen palanca en la imprevisibilidad y la capacidad de sorpresa que rompe las divisiones entre buenos y malos, las que mantienen el contacto empático con “la parte quieta del movimiento”, las que nos alejan de la policía y nos acercan a la gente."

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Blog cascao

Una invitación a visitar un blog genial que se presenta a si mismo a través de esta entrada que copio:

¿Por qué “Mundo Cascao” y no “El Rincón del Diverso Funcional”?



Buena pregunta, amigo lector. Resulta que hay cienes y cienes de modos y maneras de denominar a esos seres que caminan, piensan, hablan o perciben de manera raruna, alejada del promedio. Se han popularizado palabros como “discapacitado“, “minusválido” y su versión extremal “inválido“. Tenemos los despectivos, como “cojo” o “tullido“. Y luego están los políticamente correctos, como “persona de movilidad reducida“, o el desopilante “diverso funcional“.

Por un lado, todo esto me importa muy poco, o, como se dice cuando se pretende ser respetuoso, “me suda la polla“.

Un día que estaba inspirado, escribí en un tweet:
Receta para ser feliz: 1. Aprende a distinguir lo importante de lo que no lo es. 2. Actúa en consecuencia. 3. Sí, sí, actúa en consecuencia.
Pues eso. En este blog, voy a intentar hablar de cosas importantes (aparte de provocar y reírme un poco siendo faltón, que también tengo que disfrutar un poco yo, ¿no?). Este es uno de los motivos de que el vocablo “cascao“, que es mi preferido, esté en el título del blog. ¿Que te gusta más “biológicamente polifacético“, “locomotivamente creativo“, “chanantemente bailongo” o “torcidico“? Pues guay. Tomo nota. Ahora pasemos a los temas no gilipollescos y hagamos algo con nuestra vida.

Otro motivo es uno también muy básico: Como no te rías de ti mismo, estás bien jodido. Seas cascao o no. Cualquiera que tenga dos dedos de frente, lo sabe. Si eres gordo y te molestan los chistes de gordos, 1. lo vas a pasar mal en la vida, 2. los van a contar igual cuando te gires y vas a ver por el rabillo del ojo cómo se parten el culo disimulando, y 3. te vas a perder algún chiste de puta madre. Si encima vas y te empeñas en que la gente no llame “gordos” a los gordos, sino “personas de volumen curiosón” o “delgados en desarrollo“, entonces ya ni te cuento.

Uso “cascao” en el título también para poner de manifiesto este hecho de la naturaleza.

¿Y por qué “mundo“? ¿Por qué “Mundo Cascao“? Básicamente, creo que me vino a la mente por el maravilloso Mundo Viejuno. Pero me voy a poner filosófico y te voy a contar algo más profundo:
Si estás cascao, tienes algunos problemas que derivan mayormente de tu cascadez. Eso es innegable. Pero la mayor parte de tus problemas no provienen de ti, sino de tu entorno. Este mundo está diseñado, en todos y cada uno de sus procesos, de los más pequeños y triviales como abrir una botella o mear, hasta los más complejos y extraordinarios, como volar, para personas jóvenes y fuertes en la plenitud de su vida y sin problemas de salud importantes. No sé si es dejadez, darwinismo social, neoliberalismo barato o malicia pura y dura, pero, si estás cascao, el mundo no se construye para ti. Ni para ti, ni para los niños, ni para los abuelicos, ni para las embarazadas, ni para los gordos. A ti, a mi, y a todos estos otros, nos pueden dar bien por el culo.

Así que, si estás cascao, déjate de chorradas, acéptalo, y ríete un rato. Pero no pierdas de vista que el mundo está bastante más cascao que tú.

martes, 4 de diciembre de 2012

De justicia

Muchas veces, mejor que un documento sesudo, la mejor manera de enterarse de algunos asuntos es a través de personas con experiencia en el tema. Eso pasa por ejemplo con la interesante entrevista a José María Fernandez Seijo, juez que planteó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea un caso de desahucio por entender que los términos del préstamo eran abusivos. Acá van algunos extractos que me han parecido interesantes:

"El problema es que la gente no es consciente de la deuda total y ni siquiera va al juzgado. En la mayoría de los procedimientos se les declara en rebeldía. Eso es muy habitual, porque el proceso es muy complejo, la defensa termina siendo costosa y la gente suele atrincherarse en ideas equivocadas, como “no puede ser que me echen”, “cuando vengan no abriré la puerta”, y cosas por el estilo. Cuando deja de pagar la cuota mensual, el deudor piensa: “Debo cuatro meses, a razón de 600 euros, son 2.400 euros”. Y calcula que cuando el banco vaya a reclamarle deberá 3.000 o 5.000 euros y podrá encontrar a alguien de su entorno que se los preste. Pero cuando llega la ejecución se encuentra con que no le reclaman las cuotas que debe, sino la totalidad de la deuda, lo que se llama “el vencimiento anticipado”, es decir, todo lo que le queda por pagar de la hipoteca más los intereses de demora. En una economía de subsistencia, es posible que alguien próximo pueda prestarle 3.000 euros, pero no 120.000. Ese es otro de los graves problemas del sistema actual que he sometido a la consideración del Tribunal de Luxemburgo.

(...)
En el caso de los bancos intervenidos, habría que preguntarse cuántas ejecuciones hipotecarias se han adelantado porque algunos abogados o procuradores han visto en riesgo su contrato con la entidad financiera. En estos momentos, la mayoría de los desalojos están externalizados. Ya no son las entidades financieras las que se ocupan de reclamar las deudas, sino agentes externos que se llevan en torno al 30%. En los procesos de fusión bancaria, esos contratos peligran, y algunos de los bufetes que gestionan la morosidad de esas entidades han llevado de golpe a los juzgados todos los impagados por temor a que se les acabe el contrato. Si el proceso está vivo en el juzgado, devenga intereses y costas. Eso ha pasado, por ejemplo, con hipotecas de Bankia, de Unim o de Caixa del Penedès.

(...)

P: ¿Servirá de algo la moratoria aprobada por el Gobierno?

R: No, en absoluto. La moratoria no va a resolver el problema, sino a agravarlo, porque, como en todos los contratos, hay que leer la letra pequeña, y en este lo que dice es algo tremendo: la moratoria paraliza el proceso, pero no los intereses de demora…

P: Pero eso es una burla.

R: O un ejercicio de optimismo. A lo mejor, el Gobierno cree que va a mejorar tanto la situación económica, que dentro de dos años las personas afectadas no solo habrán recuperado el poder adquisitivo, sino que podrán hacer frente a toda la deuda y los intereses de demora, que oscilan entre el 18% y el 29%. La sensación que tuve cuando se presentó la medida no podía ser peor. Que no apareciera el ministro de Justicia para hablar de este problema en términos jurídicos, sino el de Economía, ya indica por dónde van las cosas. ¿No se dan cuenta de que están haciendo el ridículo? Si alguien no puede pagar ahora 120.000 euros, ¿cómo va a pagar 150.000 dentro de dos años?

(...)

El sector financiero es un lobby muy poderoso. Lo hemos visto en el real decreto sobre desahucios. Estoy seguro de que los técnicos de los dos partidos entraron a negociar con el propósito de encontrar una solución y modificar a fondo las leyes, pero en esos tres días de reuniones, el lobby financiero mantuvo reuniones paralelas y presionó al Gobierno hasta conseguir sus propósitos. De lo contrario, no tiene ningún sentido que se anuncie a bombo y platillo que se ha creado una comisión de expertos y que se va a dar una solución global al problema, y que luego todo acabe en una cortina de humo de apenas dos dedos de espesor."

lunes, 3 de diciembre de 2012

Homenaje

Entre tanta mentira, una media verdad en boca de Lasquetti, consejero de sanidad en la Comunidad de Madrid, al hablar del afecto que desde distintos sectores se ha mostrado al mundo sanitario, concretado ayer en la propuesta de "Abraza tu hospital" que se realizó en toda la región. Porque no se trataba de un abrazo amoroso sin más, sino más bien de un abrazo lleno de rabia y dignidad, tratando de unir fuerzas y luchar para que no pongan del revés un sistema sanitario del que, pese a sus fallos, much@s nos sentimos orgullos@s.

No seré yo quien defienda el modelo hospitalocentrista reinante, ni tampoco niego la necesidad de reformas que ayuden a poner un poco de sentido comun(itario) en este sistema. Pero es cierto que ayer, mientras rodeaba con tant@s otr@ el hospital de La Paz, fueron apareciendo recuerdos de tantos momentos allí vividos, algunos complicados, por problemas de salud propios o de personas muy cercanas, otros más alegres, como la acogida de mi hija y mis sobrinos. Realmente, aunque no sean sitios deseado, sí que los hospitales y los centros de salud constituyen lugares muy importantes en el desarrollo de nuestra vida y la de nuestra gente querida.

Por eso creo que es de ley rendir homenaje a todo el esfuerzo de tantas y tantas personas que a lo largo de nuestra historia han ido contribuyendo a la creación de un sistema que realmente ha sido de los más eficientes del mundo, y que además ha mantenido sus puertas abiertas buscando cómo hacer para no dejar a nadie fuera.

Cuando hice la especialidad de medicina de familia, siempre me pesó algo el no haber podido participar de toda la dinámica de trabajo de los años 80, cuando se puso en marcha la especialidad con todo el campo abierto y con muchas personas entusiasmadas por dar un sentido real y concreto a la misma, poniendo en marcha algunas iniciativas realmente interesantes y volcadas a la comunidad.

Desgraciadamente, esos tiempos no son los de ahora. Primero por la pérdida de ilusión y de horizonte de much@s profesionales, dejando de lado el trabajo comunitario tan necesario para conseguir transformaciones realmente saludables. Y después por todo el proceso de desmantelamiento de lo construido, de ese patrimonio común que es nuestra sistema sanitario.

Porque por más que quieran esconder la palabra privatización quienes se están encargando de llevarla a cabo, este es un proceso que está en marcha desde hace demasiado tiempo como para no darnos cuenta de ello (en concreto desde la aprobación de la ley 15/97 que permite la introducción de la empresa privada en la gestión pública). Una pena que hayamos tardado tanto en reaccionar de manera tan masiva, pero bueno, más vale tarde que nunca.

Lo importante del sistema sanitario no es que no se pague a la hora de recibir atención (aunque públicamente el director de hospitales, Antonio Burgueño, ha hablado de lo entrañable que sería que l@s pacientes pagaran 50 o 60 euros en la visita al médico de cabecera, algo que "cualquier persona puede incluir en su cesta de la compra"). Lo fundamental es que el sistema se enfoque hacia la atención de todas las personas de acuerdo con su realidad y sus necesidades. La universalidad del sistema y su adecuación a las realidades de las diferentes personas, haciendo especial hincapié en quienes tienen más dificultades para acceder a ella, debe ser la base de este sistema. Y mal que bien este elemento ha sido una piedra angular del mismo hasta ahora. Pero eso es algo que de ninguna manera podemos esperar que priorice la empresa privada si se le "externaliza" la gestión. Porque eso no da dinero, o al menos para eso no la van a pagar, sino para que haga más o menos lo mismo que hasta ahora pero gastando menos. Y en ese "más o menos" lo mismo se van a quedar much@s por el camino, aquell@s que menos visibles son, aquell@s a l@s que menos se escucha.

El sábado pasado participé en una reunión de la Universidad Popular Cuarto Mundo. El tema del día era "la dignidad". Vinieron diferentes personas, varias de ellas usuarios de comedores sociales. Uno de ellos había venido de lejos, acompañado de un amigo que no se encuentra en muy buenas condiciones y que en la reunión anterior había estado todo el rato haciendo comentarios fuera de tono. Esta vez estuvo mucho más centrado, participando en el diálogo, con cierta dificultad pero con muchas ganas. Su amigo, el que le trajo, al terminar la reunión lo primero que me pregunto fue "Esta vez no ha estado mal, ¿no? Mi amigo no hecho el ridículo, ¿verdad?". Para mi fue el mejor ejemplo de qué es la dignidad, como algo que no es sólo individual, sino que se defiende y reconoce colectivamente, para lo que son necesarios apoyos como los que esta persona brindó a su amigo, acompañándolo en todo momento.

¿Porqué cuento esto? Porque para mí la sanidad bien enfocada apunta en el mismo sentido. No hacia el cuidado individual de quien pueda permitírselo, sino hacia la vigilancia y el cuidado mutuo para que todo el mundo sea reconocido como persona, y atendido según sus necesidades. Porque eso es una sanidad verdaderamente comunitaria o pública. Y la gestión privada, o externalizada, o como la quieran llamar, responde sólo por los intereses de algun@s.

Ser Jazz

Espectacular. No se puede decir otra cosa del concierto que esta noche ha ofrecido Chick Corea junto a Christian McBride, Brian Blade con el añadido final de Jorge Pardo  y el Niño Josele. Una  par de horas deliciosas en las que poder disfrutar del talento individual y compartido de estos artistas.

El Jazz tiene algo que lo hace propio, especial, que va más allá de la música, y que consiste en la propuesta tan especial que hace a l@s músic@s de estar y crear en un constante equilibrio individual y colectivo. Una buena explicación de esto es la que da Frank J. Barrett en su libro “Yes to the Mess: Surprising Leadership Lessons from Jazz”, en el que propone tomar el grupo de Jazz como modelo para otras organizaciones.

"El jazz se origina con un buen oído. El jazz es un ritmo que florece con la improvisación, no tiene un claro mapa de ruta sobre cómo actuar para coordinar a todos los participantes. La única ruta que tienen, en realidad, es escuchar. Los músicos tienen que escucharse muy bien entre sí, deben estar atentos no sólo a lo que está haciendo cada miembro de la banda sino también a lo que nadie está haciendo o diciendo. Cuando preguntaron al músico Miles Davis cómo improvisa, contestó que escucha lo que todos están tocando y entonces toca lo que falta. De manera que Davis tenía un oído tan generoso y sensible que podía oír fortalezas cuando las debilidades brillaban. Podía oír también las posibilidades, no la realidad. Y ésa es una gran diferencia.

Su capacidad de escuchar es generosa, una apertura no egoísta a lo que el otro está ofreciendo y una buena disposición para ayudar a los demás a ser todo lo brillantes de que son capaces. Ser generoso no es lo mismo que no ser crítico. En el jazz, como en cualquier otro esfuerzo, la gente se estanca en frases y modos. No todos tienen que sufrir hasta que el o la líder encuentren el camino correcto. Pero la escucha generosa significa ser muy consciente de hacia adónde va el otro y percibir las posibilidades futuras de ese otro. En esencia, escucha generosa significa que usted está dispuesto a convertirse en el socio que piensa de sus colegas inmediatos, ayudándolos a navegar a través de los obstáculos del terreno mientras encuentra uno mismo su propio camino hacia adelante.


En el jazz, la escucha generosa se expresa primero y principal en lo que se conoce como “acompañar”: el ritmo, los acordes y las contramelodías con que los otros ejecutantes acompañan un solo improvisado. Ese acompañamiento llega al alma misma de esta forma de arte.


¿Es posible que los miembros de una organización hagan lo mismo? ¿que acompañen el pensamiento de los demás para que esas ideas sean realizadas, como los intérpretes de jazz se acompañan entre sí para llevar la música a su máxima expresión? Es posible, pero hacerlo requiere abandonar los patrones automáticos. Los miembros de una organización deben hacerse lugar unos a otros, suspender los esfuerzos por manipular y controlar los resultados, abandonar inversiones en planes predeterminados y a menudo someterse a protocolos conocidos. Para poder acompañar hay que aceptar una invitación a la apertura y a las maravillas que se puedan presentar."


sábado, 1 de diciembre de 2012

¿Universal? No, gracias

Sigue empeñado el gobierno en deformar el vocabulario, utilizando por ejemplo los términos "universal" y "gratuita" para hablar del sistema sanitario que están construyendo. Para constrastar la falacia, nada mejor que la información que ofrecen Médicos del Mundo en la web Derecho a Curar sobre la situación real en cuanto a accesibilidad sanitaria en España para aquell@s que de más allá de nuestro universo (es decir, l@s inmigrantes no regularizados).

Así que no está de más estudiar de nuevo el manual de grupos de acompañamiento y los manuales para profesionales de especializada y urgencias de yo Sí Sanidad Universal
SEMÁFORO POR COMUNIDADES SOBRE EL REAL DECRETO Y EL DERECHO A LA SALUD
Verde: El gobierno de la comunidad rechaza la aplicación del RDL y ha llevado a cabo acciones contra el mismo. Además, en la práctica ha dispuesto las herramientas necesarias para asegurar la atención de las personas en situación irregular, más allá de la atención de emergencia, a menores y a embarazadas.
Amarillo: El gobierno de la comunidad aplica el RDL pero ha articulado un procedimiento que permite atender a las personas migrantes en situación irregular más allá de los mínimos establecidos en la norma estatal.
Rojo: El gobierno de la comunidad aplica el RDL ejerciendo la exclusión de las personas migrantes en situación irregular y formalmente solo asegura la atención de emergencia, a menores y a embarazadas.