martes, 16 de marzo de 2010

Una sociedad de idiotas...

... yendo al origen de la palabra, que parece ser que es griego (idiōtēs) y que utilizaban para designar al ciudadano privado y egoísta que no se preocupaba de los asuntos públicos (ἴδιος, idios, significaba privado, uno mismo).

Aplicando este sentido a la palabra, ¿cómo se ajusta a nuestro entorno? Pero lo que es más importante, ¿cómo impulsar un cambio de sentido en nuestras preocupaciones vitales para volver al escenario público y común?

Una reflexión que me parece interesante alrededor de esto, aunque sea más en tono de denuncia que propositivo,  es la de Rafael Cid en Diagonal.

No hay comentarios: