Pues sí, infectado ando, escuchando una y otra vez el último disco de Calle 13, Multi_Viral, lleno de buenas rimas, exploraciones de ámbitos antes no visitados por el grupo e invitados sorprendentes, como el impagable Silvio. Simplemente genial.
miércoles, 30 de abril de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
Paz y vida compartida
Realmente muy interesante el pensamiento y la propuesta de Juan Gutierrez, coordinador de un grupo de trabajo sobre Memoria y Procomún que aporta una visión diferente y muy necesaria frente sobre la construcción, o mejor dicho, el tejido de la paz. Acá van unos extractos de una entrevista que le hicieron hace ya unos años:
¿Cómo defines la paz?
¿Cómo defines la paz?
La
paz tiene dos caras entrelazadas e inseparables pero distintas. Varios
expertos (Johan Galtung, Adam Curle, etc.) llaman a una cara paz
positiva y a la otra paz negativa. Para definir la paz negativa,
arrancan de Kant y su famoso ensayo sobre la paz perpetua. Allí Kant
dice que la paz no es sólo ausencia de guerra, sino también ausencia de
la amenaza de guerra. Pero Kant sólo considera lo que ocurre entre
Estados y deja fuera lo que pasa dentro de una sociedad, dentro de cada
casa. Después de un viaje a Gambia, Adam Curle vio claramente cómo el
bienestar de unas vidas puede destruir otras vidas y se dijo que eso
había que incluirlo también en el concepto de violencia. La paz negativa
es también superadora de eso. Galtung dibujó lo que llamaba un
“triángulo de las violencias”: hay violencia directa, estructural y
cultural. La violencia directa es la que tiene un actor claro que ejerce
la violencia. La violencia estructural es mucho más anónima: vives bajo
una estructura que mejora la vida de unos mientras empeora la de otros.
Por ejemplo, en una familia puede haber amor, pero en Roma el pater familias
podía matar o vender como esclavos a la mujer y a los hijos. Fíjate
dentro de qué estructuras se establece ese amor, estructuras violentas y
asimétricas. El cariño y las manifestaciones del amor pueden darse,
pero como acto, no tienen estructura que las proteja. Y por último, la
violencia cultural es por ejemplo la que va señalando blancos sobre los
que disparar (clichés peyorativos como “sudaca”) o la naturalización de
las jerarquías a las que se refería Mandela en su autobiografía cuando
recuerda que los negros bajo el apartheid llamaban “papá” y
“mamá” a los amos blancos. Así que el concepto de paz negativa se ha ido
abriendo desde Kant para incorporar otras violencias que circulan en el
seno de la sociedad: ya no sólo relaciones dañinas, sino también
estructuras que las sostienen o culturas que las alientan. Es un gran
avance.
Pero esa es sólo una cara…
En
la comunidad de investigadores más o menos hay acuerdo en que la paz
negativa consiste en rechazar la violencia y la guerra. Pero lo que yo
no veo son muchos acercamientos a la otra cara de la paz, la paz
positiva. Las más de las veces no se recoge entera, bien definida. Creo
que todavía impera el punto de vista dialéctico: la violencia es el No a
la vida, por tanto el No a la violencia es el Sí a la vida. Sobre este
“pasodoble del No”, como yo le digo, hay grandes construcciones, desde
Hegel a la Escuela de Frankfurt… O el mismo Marx cuando en el Manifiesto
dice “el obrero no tiene patria, no tiene religión, no tiene familia,
por tanto encarna al género humano”. Es el No a las especificidades que
son el No al género humano. Durante al menos 150 años, la generosidad de
mucha gente se ha entregado a esta fórmula: el No al No para llegar al
Sí. Pero yo creo que esa clave está exhausta, en muchos sitios con el No
ya no se avanza más. O se genera simplemente un espacio de justicia
donde una vida no daña a otra, pero lo ocupa rápidamente el homo económicus
que es estrecho de pecho, sólo se interesa por su propia vida
individual y hace bien a otro sólo en la medida en que le trae cuenta.
Lo define con mucha gracia Kant cuando dice que un mundo poblado por
diablos viviría en paz, porque serán malos pero no tontos y se dan
cuenta de que miran mejor por su propio interés comerciando que haciendo
la guerra.
¿Entonces?
Pues
vayamos directamente al Sí, a un Sí que no tiene que pasar por dos NO.
La paz positiva es este Sí a la vida. Pero a una vida ancha, que quiere
vivir y vive compartiendo con otros. Hay paz positiva en una sociedad
allí donde cada vida da y recibe vida más allá de balances contables,
donde hay estructuras que sostienen ese tejido cálido y una cultura que
alienta compartir afectos y actos. Donde
cada vida sufre lo que te toca sufrir, pero está bañada por la alegría
de convivir y abierta a un horizonte de reconciliación.
Así, la paz, que ya rechaza la violencia con su cara negativa, además
la trasciende. Llega a una vida ancha, abierta y compartida donde no
lleva el simple encadenamiento de Noes.
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jueves, 24 de abril de 2014
La utopía, más acá
Para leer todos los días cuando nos levantamos por las mañana, de parte de Slavoj Zizek.
Piensen acerca de una extraña situación actual. Hace 30, 40 años nosotros debatíamos acerca de como debía ser el futuro: Comunista, fascista, capitalista, lo que sea. Hoy, ya nadie debate acerca de estos temas. Todos aceptamos silenciosamente que el capitalismo global llego para quedarse. Por otro lado, estamos obsesionados con las catástrofes cósmicas. La vida entera en la Tierra desaparecerá a causa de algún virus, o porque un asteroide chocará con la Tierra, etc., etc.
Entonces, la paradoja es que es mucho más fácil imaginar el fin de toda la vida en la Tierra que un mucho más modesto cambio radical en el capitalismo, lo que esto significa es que debemos reinventar la utopía, pero, ¿en qué sentido? Hay dos significados falsos de utopía. Una es la vieja noción de imaginar una sociedad ideal, la cuál, todos sabemos, nunca será realizada. La otra es la utopía capitalista. En el sentido de nuevos deseos perversos a los que, no sólo puedes tener acceso sino incluso, estas obligado a realizar.
La verdadera utopía surge cuando la situación no puede ser pensada, cuando no hay un camino que nos guíe a la resolución de un problema cuando no hay coordenadas posibles que nos saquen de la pura urgencia de sobrevivir tenemos que inventar un nuevo espacio. La utopía no es una especie de libre imaginación. La utopía es una cuestión de la más profunda urgencia. Eres forzado a imaginarlo como el único camino posible, y esto es lo que necesitamos hoy.
La necesidad de la Utopía
Piensen acerca de una extraña situación actual. Hace 30, 40 años nosotros debatíamos acerca de como debía ser el futuro: Comunista, fascista, capitalista, lo que sea. Hoy, ya nadie debate acerca de estos temas. Todos aceptamos silenciosamente que el capitalismo global llego para quedarse. Por otro lado, estamos obsesionados con las catástrofes cósmicas. La vida entera en la Tierra desaparecerá a causa de algún virus, o porque un asteroide chocará con la Tierra, etc., etc.
Entonces, la paradoja es que es mucho más fácil imaginar el fin de toda la vida en la Tierra que un mucho más modesto cambio radical en el capitalismo, lo que esto significa es que debemos reinventar la utopía, pero, ¿en qué sentido? Hay dos significados falsos de utopía. Una es la vieja noción de imaginar una sociedad ideal, la cuál, todos sabemos, nunca será realizada. La otra es la utopía capitalista. En el sentido de nuevos deseos perversos a los que, no sólo puedes tener acceso sino incluso, estas obligado a realizar.
La verdadera utopía surge cuando la situación no puede ser pensada, cuando no hay un camino que nos guíe a la resolución de un problema cuando no hay coordenadas posibles que nos saquen de la pura urgencia de sobrevivir tenemos que inventar un nuevo espacio. La utopía no es una especie de libre imaginación. La utopía es una cuestión de la más profunda urgencia. Eres forzado a imaginarlo como el único camino posible, y esto es lo que necesitamos hoy.
martes, 15 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
Voto y rebelión
Pues por acá va otro texto de Alba Rico, esta vez en diálogo directo a muchos de los cuestionamientos actuales en torno a la democracia, sacado también de "La ciudad intangible". ¡Ay, si de verdad nos diéramos cuenta de esto!
"El voto fue originalmente una concesión del ciudadano virtualmente armado, depositario siempre de una fuerza formalmente superior, a los gobiernos; hoy, al contrario, es una concesión que hace el gobierno armado, a condición de que sea compatible con el "mundus" capitalista, a los ciudadanos inermes. Se ha olvidado, en efecto, que en el marco fundacional de la legitimidad histórica del estado de Derecho es la capacidad de rebelión la que concede el voto al pueblo y este voto, pues, no es una concesión del gobierno sino, más bien, una concesión que el pueblo hace al gobierno. Cuando los políticos pretenden que el voto mismo es la "solución" y no el instrumento subrogado de una virtual rebelión permanente y reconocen, así, al mismo tiempo, a los pueblos incapaces de rebelión y a los votos privados de capacidad decisoria con la frase "¿para qué rebelarse si podemos votar?", hace falta mucho sufrimiento, mucho sometimiento, mucha violencia directa para que la población de un país haga este descubrimiento maravilloso pero fatal, pues afirma definitivamente la discontinuidad entre rebelión y voto: "¿para qué votar si podemos rebelarnos?"."
"El voto fue originalmente una concesión del ciudadano virtualmente armado, depositario siempre de una fuerza formalmente superior, a los gobiernos; hoy, al contrario, es una concesión que hace el gobierno armado, a condición de que sea compatible con el "mundus" capitalista, a los ciudadanos inermes. Se ha olvidado, en efecto, que en el marco fundacional de la legitimidad histórica del estado de Derecho es la capacidad de rebelión la que concede el voto al pueblo y este voto, pues, no es una concesión del gobierno sino, más bien, una concesión que el pueblo hace al gobierno. Cuando los políticos pretenden que el voto mismo es la "solución" y no el instrumento subrogado de una virtual rebelión permanente y reconocen, así, al mismo tiempo, a los pueblos incapaces de rebelión y a los votos privados de capacidad decisoria con la frase "¿para qué rebelarse si podemos votar?", hace falta mucho sufrimiento, mucho sometimiento, mucha violencia directa para que la población de un país haga este descubrimiento maravilloso pero fatal, pues afirma definitivamente la discontinuidad entre rebelión y voto: "¿para qué votar si podemos rebelarnos?"."
martes, 1 de abril de 2014
Tecnología, Progreso y Pérdidas
Sé que soy un poco pesado con las lecturas que me enganchan, y ya en otras ocasiones he presentado acá textos de Alba Rico, pero es que hombre atina bastante a mi modo de ver. Acá algunas reflexiones sobre el tema de la tecnología, el progreso y las transformaciones que conlleva, sacadas de "La ciudad intangible":
"Toda ventaja nos hace perder una retícula de relaciones establecidas. Cada momento tecnológico es también un conjunto estable, independiente y (más o menos) positivo de intercambios mundanos. Toda pérdida, en este sentido, modifica al mismo tiempo las relaciones del hombre con las cosas y las relaciones de los hombres entre sí. La ecología ha hecho la crítica de los cambios que la Tecnología ha introducido en las relaciones del hombre con el mundo. ¿No es legítimo y necesario hacer lo mismo en lo tocante a las relaciones de los hombres con los hombres? ¿Una máquina muy buena para trasladarse en diagonal a velocidad vertiginosa no podría ser —en hipótesis— perjudicial para la mirada de los pintores y de los enamorados? Hay cosas que no se pueden hacer a caballo, es verdad, pero hay otras que sólo pueden hacerse a caballo. En coche se puede ir mucho más deprisa y transportar más objetos y personas, pero no se puede cazar un zorro. Bien, puede legítimamente considerarse que no es muy importante cazar un zorro (y que siempre se puede prescindir del entramado de intercambios sociales, económicos y culturales que acompañan a este deporte tradicional británico), pero con no menos legitimidad se puede considerar poco importante ir muy deprisa (la rapidez es menos una ventaja que un imperativo; tener un "micro-ondas" puede ser muy ventajoso cuando falta tiempo, pero lo que a todas luces constituye una ventaja, con "micro-ondas" o sin él, es tener tiempo). Quiero pensar -y lo declaro en voz alta para evitar equívocos— que no hay ninguna incompatibilidad esencial entre la Tecnología, por un lado, y el Mundo y la Cultura por otro; pero inevitablemente ocurre que, bajo ciertas condiciones y a partir de cierto nivel de acumulación y generalización (inseparable de esas condiciones) incompatibilidades muy serias se producen o pueden producirse. Pues bien, digo que lo razonable, cada vez que surge un conflicto entre la industria y el bosque o entre la rapidez y la conversación, debería ser discutir las ventajas enfrentadas y las consecuencias a largo plazo de la hegemonía de unas sobre otras; y digo que si jamás se discute es justamente porque, bajo las mencionadas condiciones, la Tecnología es indiscutible.
(...)
"Toda ventaja nos hace perder una retícula de relaciones establecidas. Cada momento tecnológico es también un conjunto estable, independiente y (más o menos) positivo de intercambios mundanos. Toda pérdida, en este sentido, modifica al mismo tiempo las relaciones del hombre con las cosas y las relaciones de los hombres entre sí. La ecología ha hecho la crítica de los cambios que la Tecnología ha introducido en las relaciones del hombre con el mundo. ¿No es legítimo y necesario hacer lo mismo en lo tocante a las relaciones de los hombres con los hombres? ¿Una máquina muy buena para trasladarse en diagonal a velocidad vertiginosa no podría ser —en hipótesis— perjudicial para la mirada de los pintores y de los enamorados? Hay cosas que no se pueden hacer a caballo, es verdad, pero hay otras que sólo pueden hacerse a caballo. En coche se puede ir mucho más deprisa y transportar más objetos y personas, pero no se puede cazar un zorro. Bien, puede legítimamente considerarse que no es muy importante cazar un zorro (y que siempre se puede prescindir del entramado de intercambios sociales, económicos y culturales que acompañan a este deporte tradicional británico), pero con no menos legitimidad se puede considerar poco importante ir muy deprisa (la rapidez es menos una ventaja que un imperativo; tener un "micro-ondas" puede ser muy ventajoso cuando falta tiempo, pero lo que a todas luces constituye una ventaja, con "micro-ondas" o sin él, es tener tiempo). Quiero pensar -y lo declaro en voz alta para evitar equívocos— que no hay ninguna incompatibilidad esencial entre la Tecnología, por un lado, y el Mundo y la Cultura por otro; pero inevitablemente ocurre que, bajo ciertas condiciones y a partir de cierto nivel de acumulación y generalización (inseparable de esas condiciones) incompatibilidades muy serias se producen o pueden producirse. Pues bien, digo que lo razonable, cada vez que surge un conflicto entre la industria y el bosque o entre la rapidez y la conversación, debería ser discutir las ventajas enfrentadas y las consecuencias a largo plazo de la hegemonía de unas sobre otras; y digo que si jamás se discute es justamente porque, bajo las mencionadas condiciones, la Tecnología es indiscutible.
(...)
domingo, 30 de marzo de 2014
Borrad@s
Cada quince días íbamos con una maleta llena de cuentos para leer con l@s niñ@s en una zona de casas bajas, ya muy antiguas y en malas condiciones. Tú vivías en una de ellas, y nos recibías siempre con gran alegría, celebrando desde tus 8 años el regalo de una tarde en la que poder ejercitar tu lectura dificultosa pero digna y tus ganas de disfrutar de buenas historias. Cada encuentro nos dejaba con ganas de que se repitieran más a menudo, dos semanas eran mucho esperar para volver a sentarnos junt@s en la acera y navegar entre las páginas de los libros.
Pero la última vez no estabas allí. Ni tú, ni tu familia, ni tu casa. Ni siquiera el recuerdo de ésta. Allí donde antes las paredes se levantaban para conformar vuestro hogar, ahora no quedaba ni un ladrillo, ni un escombro, nada más que el hueco de vuestra ausencia. Como si nunca hubiéra habido nada allí, la tierra muerta se ofrecía desnuda, sin memoria.
Sabíamos que esto podía ocurrir cualquier día, ya que ocupábais una casa de las destinadas a desaparecer para dejar espacio a nuevos edificios más modernos. Algun@s vecin@s serán realojad@s en estos pisos. Vosotr@s no, porque vuestra presencia en la casa no tenía aval legal.
Así, es como si os hubiéseis evaporado. Preguntamos a l@s vecin@s que quedan por la zona, y nadie sabe decirnos por dónde andais ahora: "marcharon". Marchásteis. Eterno caminar en busca de un reposo que nunca llega. Ójala en vuestro próxima destino tengáis más suerte.
Pero no todo queda borrado. Es imposible olvidar esas pocas tardes compartidas, esa pasión que nos contagiabas por las letras y las historias que estas cuentan entre desfile y desfile. No todo se fue. Nos queda la memoria, por más que nos la quieran robar.
Pero la última vez no estabas allí. Ni tú, ni tu familia, ni tu casa. Ni siquiera el recuerdo de ésta. Allí donde antes las paredes se levantaban para conformar vuestro hogar, ahora no quedaba ni un ladrillo, ni un escombro, nada más que el hueco de vuestra ausencia. Como si nunca hubiéra habido nada allí, la tierra muerta se ofrecía desnuda, sin memoria.
Sabíamos que esto podía ocurrir cualquier día, ya que ocupábais una casa de las destinadas a desaparecer para dejar espacio a nuevos edificios más modernos. Algun@s vecin@s serán realojad@s en estos pisos. Vosotr@s no, porque vuestra presencia en la casa no tenía aval legal.
Así, es como si os hubiéseis evaporado. Preguntamos a l@s vecin@s que quedan por la zona, y nadie sabe decirnos por dónde andais ahora: "marcharon". Marchásteis. Eterno caminar en busca de un reposo que nunca llega. Ójala en vuestro próxima destino tengáis más suerte.
Pero no todo queda borrado. Es imposible olvidar esas pocas tardes compartidas, esa pasión que nos contagiabas por las letras y las historias que estas cuentan entre desfile y desfile. No todo se fue. Nos queda la memoria, por más que nos la quieran robar.
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lunes, 24 de marzo de 2014
Fuera espejismos
Este fin de semana ha servido para despejar ilusiones que venían conviviendo con nosotr@s desde hace ya demasiado tiempo, para aclarar el horizonte y poner las cosas en su lugar.
El sábado se presentaron en Madrid las marchas de la dignidad, andares comunes en formación permanente a través de los encuentros con los diferentes pueblos y ciudades que atravesaron. Un caminar continuo, esperanzado, pese a los muchos castigos sufridos desde hace tiempo por quiénes decidían ponerse en marcha. Había razones, había motivos, pero sobre todo, había un motor que empujaba frente a las dificultades: la dignidad individual y colectiva puesta en marcha cada vez a más revoluciones.
Así llegaron a las puertas de Madrid, convocándonos a quienes aquí vivimos a dejarnos empapar por su solidaridad en marcha, por su lucha por un horizonte donde todos quepamos sin tener que pedir permiso ni disculpas para vivir de una manera digna. Y así transcurrió la jornada hasta que de nuevo se torcieron las cosas, con la excusa de unos encapuchados que casualmente siempre aparecen a la misma hora, justo antes de que abran los telediarios, como para asegurarles a estos jugosas y distorsionadas imágenes de las marchas.
Los medios generalistas pudieron así jugar a su antojo con la información: unos magnificaron el cierre abrupto de la manifestación, otros la invisibilizaron de la manera más burda, y otros, en el antaño considerado como periódico de gran tirada más progresista, se limitaron a hacer de altavoz de la versión oficial, dando por bueno en portada el recuento policial, a todas luces absurdo para quien haya presenciado una de las mayores movilizaciones de los últimos años, y limitando su demanda de una transformación real del sistema a unos simples "gritos contra los recortes".
Hoy, con la muerte de Adolfo Suarez, se lanzan grandes loas a la transición, la democracia, la pluralidad... Y nos encontramos que no es sólo esta persona, símbolo de tantas cosas en nuestro país, quien ha desaparecido, sino que ya hace tiempo nos dimos cuenta de que esos valores que representaba para muchos, no son más que espejismo en la España actual. Por eso los medios del "regimen" terminan olvidando sus supuestas diferencias para cerrar filas en torno al mismo. Como ocurría antaño...
El sábado se presentaron en Madrid las marchas de la dignidad, andares comunes en formación permanente a través de los encuentros con los diferentes pueblos y ciudades que atravesaron. Un caminar continuo, esperanzado, pese a los muchos castigos sufridos desde hace tiempo por quiénes decidían ponerse en marcha. Había razones, había motivos, pero sobre todo, había un motor que empujaba frente a las dificultades: la dignidad individual y colectiva puesta en marcha cada vez a más revoluciones.
Así llegaron a las puertas de Madrid, convocándonos a quienes aquí vivimos a dejarnos empapar por su solidaridad en marcha, por su lucha por un horizonte donde todos quepamos sin tener que pedir permiso ni disculpas para vivir de una manera digna. Y así transcurrió la jornada hasta que de nuevo se torcieron las cosas, con la excusa de unos encapuchados que casualmente siempre aparecen a la misma hora, justo antes de que abran los telediarios, como para asegurarles a estos jugosas y distorsionadas imágenes de las marchas.
Los medios generalistas pudieron así jugar a su antojo con la información: unos magnificaron el cierre abrupto de la manifestación, otros la invisibilizaron de la manera más burda, y otros, en el antaño considerado como periódico de gran tirada más progresista, se limitaron a hacer de altavoz de la versión oficial, dando por bueno en portada el recuento policial, a todas luces absurdo para quien haya presenciado una de las mayores movilizaciones de los últimos años, y limitando su demanda de una transformación real del sistema a unos simples "gritos contra los recortes".
Hoy, con la muerte de Adolfo Suarez, se lanzan grandes loas a la transición, la democracia, la pluralidad... Y nos encontramos que no es sólo esta persona, símbolo de tantas cosas en nuestro país, quien ha desaparecido, sino que ya hace tiempo nos dimos cuenta de que esos valores que representaba para muchos, no son más que espejismo en la España actual. Por eso los medios del "regimen" terminan olvidando sus supuestas diferencias para cerrar filas en torno al mismo. Como ocurría antaño...
domingo, 23 de marzo de 2014
Ser pobre, ser delito
Fácil de leer, directo al grano, poniendo negro sobre blanco sobre las transformaciones que se van dando en las últimas décadas (aunque acá nos parezca que todo se explica por la dichosa "crisis") en cuanto al tema de la pobreza y la exclusión social. Esos son las principales virtudes de pequeño manual "El delito de ser pobre", de Albert Sales. Como siempre, acá va un pequeño extracto bastante significativo:
"La reacción de los estados al incremento de la marginalidad en la era de la hegemonía neoliberal consiste en acentuar su carácter punitivo. El nuevo rol del Estado hacia la exclusión se vehicula a través del sistema penal y de una profunda transformación de las políticas sociales que, además de encogerse, transitan de la promoción del wellfare, o del bienestar y la cohesión, a la priorización del workfare. Paradójicamente, en un momento en el que el trabajo asalariado deja de ser un «bien abundante», los servicios sociales adoptan con más convicción que nunca el objetivo de la inserción a través del trabajo. Recuperando los discursos liberales más clásicos, se condicionan las ayudas sociales a la sumisión del subproletariado a la lógica del trabajo precario, que mantiene a las personas en la pobreza, pero que les proporciona un salario de subsistencia sustitutivo de las prestaciones sociales, a la vez que mantiene a las personas ocupadas y temerosas de perder su empleo. (...) Las políticas de bienestar social han abandonado de manera progresiva el discurso de los derechos para acondicionar cada vez más las prestaciones al cumplimiento de unos planes de trabajo individuales orientados a la inserción laboral, en un contexto de escasez de oportunidades de empleo dignas y olvidando la perspectiva comunitaria de la inserción social.
(...)
Mientras la mayoría de la sociedad española ve cómo las políticas emprendidas por los sucesivos gobiernos y las que proponen las autoridades monetarias internacionales les empobrecen, se emite un bochornoso discurso oficial que pretende convertir la lucha contra la pobreza en una suerte de actividad voluntariosa en la que todos los actores sociales deben ponerse de acuerdo. El programa neoliberal de destrucción del Estado del bienestar convive con actividades caritativas de todo tipo. Mientras se entierra el argumentario de los derechos sociales de ciudadanía, la necesidad apremia y la intervención de organizaciones sociales de todo tipo se convierte en ayuda humanitaria de emergencia. Y ante la emergencia, cualquier ayuda pasa a ser considerada mejor que nada."
"La reacción de los estados al incremento de la marginalidad en la era de la hegemonía neoliberal consiste en acentuar su carácter punitivo. El nuevo rol del Estado hacia la exclusión se vehicula a través del sistema penal y de una profunda transformación de las políticas sociales que, además de encogerse, transitan de la promoción del wellfare, o del bienestar y la cohesión, a la priorización del workfare. Paradójicamente, en un momento en el que el trabajo asalariado deja de ser un «bien abundante», los servicios sociales adoptan con más convicción que nunca el objetivo de la inserción a través del trabajo. Recuperando los discursos liberales más clásicos, se condicionan las ayudas sociales a la sumisión del subproletariado a la lógica del trabajo precario, que mantiene a las personas en la pobreza, pero que les proporciona un salario de subsistencia sustitutivo de las prestaciones sociales, a la vez que mantiene a las personas ocupadas y temerosas de perder su empleo. (...) Las políticas de bienestar social han abandonado de manera progresiva el discurso de los derechos para acondicionar cada vez más las prestaciones al cumplimiento de unos planes de trabajo individuales orientados a la inserción laboral, en un contexto de escasez de oportunidades de empleo dignas y olvidando la perspectiva comunitaria de la inserción social.
(...)
Mientras la mayoría de la sociedad española ve cómo las políticas emprendidas por los sucesivos gobiernos y las que proponen las autoridades monetarias internacionales les empobrecen, se emite un bochornoso discurso oficial que pretende convertir la lucha contra la pobreza en una suerte de actividad voluntariosa en la que todos los actores sociales deben ponerse de acuerdo. El programa neoliberal de destrucción del Estado del bienestar convive con actividades caritativas de todo tipo. Mientras se entierra el argumentario de los derechos sociales de ciudadanía, la necesidad apremia y la intervención de organizaciones sociales de todo tipo se convierte en ayuda humanitaria de emergencia. Y ante la emergencia, cualquier ayuda pasa a ser considerada mejor que nada."
viernes, 21 de marzo de 2014
Un tratado para transformar (aún más) el mundo
Para la gravedad de las consecuencias que puede tener, es muy poco lo que se habla y conoce de este tema...
jueves, 20 de marzo de 2014
¿Será posible la democracia?
Desde hace tiempo vengo siguiendo con interés esta iniciativa que se ha ido gestando dentro de EnRed, y que por fin alumbra la Carta por la Democracia, con una hoja de ruta que promete cuando menos profundizar en el debate sobre la transformación necesaria que somos capaces de gestar de cara a los próximos meses. A seguir...
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miércoles, 19 de marzo de 2014
En Ceuta. En Febrero. El 6.
Creo que es importante difundir este informe, estos testimonios, para que no permitamos que se olvide. Memoria histórica en construcción permanente:
El colectivo ca-minando fronteras hace público en el día de hoy su informe de análisis de hechos y recopilación de testimonios de la tragedia que tuvo lugar el 6 de Febrero de 2014.
http://lamemoriadetarajal.blogspot.com.es/
Informe de análisis de hechos y recopilación de testimonios de la tragedia que tuvo lugar el 6 de Febrero de 2014
El colectivo ca-minando fronteras hace público en el día de hoy su informe de análisis de hechos y recopilación de testimonios de la tragedia que tuvo lugar el 6 de Febrero de 2014.
Dicho
informe tiene como finalidad recabar testimonios de los supervivientes y
víctimas y permitir una reconstrucción lo más fiable posible de la tragedia,
así como unirse a otras investigaciones que desde las autoridades o desde otra
organizaciones de la sociedad civil se estén llevando.
Este
informe recoge los testimonios de las personas que trataron de alcanzar Playa
Tarajal es 6 de Febrero de 2014. Se han omitido sus datos personales, sin
perjuicio de que, si las autoridades judiciales los solicitan, se remitan los
mismos con la finalidad de colaborar en el esclarecimiento de los hechos.
El
informe no pretende determinar responsabilidades individuales, sino aportar los
testimonios a los que se ha tenido acceso así como las identificaciones de los
fallecidos.
El
colectivo Ca-Minando Fronteras es una entidad social formada únicamente por
activistas que trabaja mediante Brigadas de Derechos Humanos y Brigadas de
Salud en la promoción de los Derechos de los personas migrantes.
Pueden
acceder al informe en el link:
lunes, 17 de marzo de 2014
Siempre
Ni un adiós ni un hasta luego.
Una vida continuada en otras muchas,
mil regalos, mil semillas,
que van dando fruto a su hora.
Ni un adiós ni un hasta luego.
Tu sonrisa alumbró nuevos mañanas.
Tu abrazo generó comunidades.
Tu libertad confrontó nuestras cadenas.
Ni un adiós ni un hasta luego.
Nuestras vidas, sonreídas,
abrazadas, liberadas,
resucitan en la tuya.
Día a día.
Beso a beso.
Como siempre fue.
Como siempre será.
A mamá
lunes, 24 de febrero de 2014
Solidaridad
Piel con piel.
Estar.
Sentir.
Tocar.
Piel con piel.
La única puerta que abre,
más allá de las preguntas
sostenidas en lo humano,
un camino de esperanza.
Piel con piel.
Saberte aquí.
Conmigo.
Confiar el futuro
a nuestra presencia compartida.
Construir así la fe
nuestra de cada día.
Piel con piel.
Lo único que nos queda.
Lo primero a entrelazar.
Piel con piel.
Gracias a Enrique por su sabiduría
y ejemplo de vida contruida
desde el encuentro desnudo
con quién más jodido estaba.
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viernes, 21 de febrero de 2014
Precariamente hacia el pasado
Una explicación interesante sobre qué es el precariado de parte de Bauman en una entrevista en el diario.es:
Es la primera generación que
no gestiona los logros de sus padres como el inicio de su propia
carrera. Es al revés, están preocupados en cómo poder recrear las
condiciones bajo las cuales sus padres han vivido y han logrado
desarrollarse. No están mirando hacia delante, están mirando hacia
atrás, a la defensiva. Este es un cambio muy poderoso."
"Hace no mucho tiempo –yo soy un hombre muy mayor y
recuerdo cosas que vosotros sois demasiado jóvenes para recordar–, hubo
un periodo en el que la gente pensaba en términos de contrastes entre la
clase media, gente segura y con dinero, mirando hacia delante, mirando
hacia arriba, soñando con mejoras en su vida, y, por otro lado, los
proletarios, gente que vivía en la miseria, todos muy cerca o por debajo
de la línea de pobreza.
Esta distinción se está
borrando, ya que la clase media y los proletarios empiezan a conformar
una clase conjunta. A eso yo llamo precariado, de precariedad.
Y precariedad significa gente que no está segura de su futuro. Las
leyes salvajes del mercado implican que una compañía devora a la
compañía de al lado, y en la siguiente ronda de austeridad hay gente que
será despedida y perderá los logros de su vida. Los logros vitales ya
no son un valor seguro.
Los sociólogos, después de la guerra, nos han hablado de la generación del boom,
de la generación X, de la generación Y, de la generación tal y cual, y
ahora nos hablan de la generación ni-ni: jóvenes que no tienen educación
y no tienen trabajo.
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