viernes, 27 de marzo de 2015

Ahora Madrid, Ahora

Pues comienzan por fin las primarias de "Ahora Madrid", hasta el dia 29, para mi el proyecto politico mas interesante que se ha gestado en estos ultimos tiempos, con una apuesta clara por construir entre todos y todas... Y con gente consciente de los limites que existen hoy en dia a la participacion para quienes viven en los margenes, y la necesidad de que buscar maneras de construir con ellos, como es el caso de Miguel Angel Vazquez...

Participar y confluir desde los extrarradios



"Una vez me dijeron que para conocer la auténtica realidad de una ciudad siempre hay que mirarla desde los extrarradios, nunca desde el centro. Desde el centro es relativamente sencillo acabar creyéndose las luces, las grandes avenidas concurridas, los escaparates y las marquesinas. Sin embargo, son las luchas y las esperanzas invisibles de los extrarradios las que acaban marcando el nivel de desarrollo y cohesión social real de una ciudad. Es fácil, instalados en la Puerta del Sol, decir que en Madrid no hay un problema de malnutrición infantil. Si nos asomamos por un instante a El Gallinero, tan Madrid como El Retiro, vemos que ese problema existe y que además es grave.
Vivimos tiempos vertiginosos en los que la nueva política, en su constante lance frente a la antigua, parece protagonizarlo todo. Todo es nuevo y todo avanza muy deprisa. Lo que una semana estaba construido, la semana siguiente se deconstruye para volverse a construir unos días más tarde con mucha más fuerza y coherencia. Cada paso es una aventura pionera que inunda de nuevos términos la cotidianidad política. Primarias ciudadanas abiertas, programa participativo, compromiso democrático, revocatorias, partido instrumental, confluencias… son términos que hasta hace nada casi nadie asumía y que ahora parecen haber llegado para quedarse y transformarlo todo.

En el escenario concreto de Madrid, donde a veces la actualidad de las confluencias se mueve tan rápido que llega a despistar, se está viviendo un proceso histórico que sin duda marca un antes y un después en la vida política de la ciudad. Las primarias ciudadanas abiertas que decidirán la lista final de  Ahora Madrid están demostrando a la ciudadanía que es posible construir una candidatura plural y desde abajo en la que el debate sano y la participación sean ejes fundamentales. Seis listas, más varias candidaturas personales, en competición fraterna para construir un único equipo que consiga ganar Madrid. El domingo, cuando las votaciones se hayan cerrado y haya por fin una única lista, se despejarán todas las dudas y los despistes: conoceremos la candidatura de unidad popular bajo el único nombre de Ahora Madrid dispuesta a devolver la ciudad a sus ciudadanas y ciudadanos.

Sin embargo, y retomando el discurso de mi primer párrafo, no podemos dejar de lado en todo este emocionante proceso una sensibilidad y una precaución fundamentales. No se puede construir una candidatura realmente inclusiva en la que la propia ciudadanía se empodere en la transformación de los problemas que les atañen si obviamos la participación activa de los extrarradios. Los físicos y los sociales. Empobrecidos, excluidos, personas migrantes y otros colectivos que se suelen quedar fuera de las decisiones importantes tienen que tener una participación real en estos procesos. Hablando con Daniel García, del equipo de coordinación de ATD Cuarto Mundo, me decía que con los procesos de participación que Ahora Madrid inaugura "no estamos al final de un camino, en la meta, sino en la pista de salida que nos lance al encuentro de todos y todas, de no dejar a nadie fuera de nuestra sociedad".

Precisamente esta sensibilidad es la que ha movido a un grupo de militantes de Por Un Mundo + Justo, de Equo, gente de ATTAC y activistas sociales a presentar la candidatura  Madrid Incluye al proceso de primarias de Ahora Madrid. Una candidatura que busca precisamente eso, hacer visibles a los invisibles. La número dos es la peruana Sara Solano, el número cuatro es el senegalés Isaie Senghor, el número seis es el también senegalés Moustapha Thiobou. En la propia página web de la candidatura se incluye, justo bajo el lugar del candidato a alcalde Álvaro Sánchez Serrano, un espacio de "candidatos ausentes" para esas personas invisibles a las que los procesos de participación y empoderamiento político aún no han llegado. “Personas que han sufrido y que se sienten sin fuerza para participar en este proceso o aquellas que aun deseando participar, las leyes actuales no se lo permiten”, dice contundente este espacio de la página.

Escuchar este miércoles  el debate organizado por eldiario.es con las cuatro personas candidatas a la alcaldía fue una auténtica delicia. Daban ganas, sin dudarlo, de votar a las cuatro (y ojalá las cuatro acaben participando de la lista final). Quizá es la primera vez que tanta gente válida y votable se presenta en tantas listas para una misma candidatura. Mi deseo es que salgan elegidas las mejores personas para la lista, por supuesto, así como que la sensibilidad de Madrid Incluye en su empeño por la participación de los invisibles y las personas migrantes se vea representada. Lo cual, como tantas luchas demuestran, no sólo no es incompatible sino que muchas veces es lo mismo."

martes, 17 de marzo de 2015

Madrid Desahuciado

Una herramienta realmente útil, echadle un ojo...

Este documento gráfico es una colaboración entre la PAH Madrid y el Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC), con objeto de ofrecer una visualización en base al derecho a una vivienda digna. La cartografía tiene su base en los registros efectuados por la iniciativa STOP DESAHUCIOS – PAH MADRID durante su agenda diaria de actuaciones de paralización de desahucios entre los años 2012 hasta el 2014.



Una herramienta de sensibilización y conciencia colectiva.

El documento ayuda a comprender, en una mayor amplitud, una de las problemáticas mas acuciantes de nuestra ciudad: el derecho a la vivienda. Es necesario destacar que la PAH-MADRID inicia sus actividades en el año 2011 y la mayor parte de los desahucios se han producido durante el 2008-2011, según datos publicados más de 25000 en Madrid.

Los desahucios no son un número y afectan a la población más vulnerable

A continuación detallamos aspectos relevantes sobre lo que vemos en la cartografía:

-  La situación de los desahucios en la ciudad de Madrid se distribuye en las zonas del SUR, SUR-ESTE y SUR OESTE. Aunque también se dan casos de desahucios en el centro histórico y NORTE  de la ciudad.

-   Durante el año 2012, 2013 y 2014 Stop Desahucios y la PAH-Madrid han realizado 781 acciones en defensa de las familias desahuciadas, esto implica movilizar a gente cada 1,5 días. Es decir, desplazar voluntarios a las viviendas que van a ser desahuciadas, preparar documentación para suspender ejecuciones de desahucios cada día y medio, etc,  sin descanso durante tres años consecutivos.

-  Las 781 acciones realizadas por Stop Desahucios se han producido sobre 325 viviendas según sus registros. Hay muchas más viviendas desahuciadas en Madrid ya que estos datos corresponden exclusivamente a la actividad de STOP Desahucios y la PAH-Madrid.

-  En esas 325 viviendas se han desahuciado a 1447 personas, de diferentes nacionalidades, con un 55% de españoles y el resto repartidos entre iberoamericanos y africanos.

-  De las 1447 personas desahuciadas 667 personas eran menores de 18 años y de éstos 251 son menores de 3 años. Es decir, un 46% de los desahuciados son menores de 18 años, y un 18% es población infantil (> de 3 años).

Para saber más...

lunes, 9 de marzo de 2015

Por una Vivienda Digna para todos y todas

Anímense, que hay mucho que aprender y luchar junt@s...

Talleres de investigación-acción

Vivienda Digna para todos y todas

Construyamos alternativas con quienes siempre han vivido en pobreza

Cartel Talleres Vivienda Digna

2º Viernes de cada mes, 18 h, en San Carlos Borromeo (Peironcely 2, RENFE Entrevías)

Inscripciones aquí

En nuestro país hay muchas personas que viven en condiciones de extrema pobreza desde antes de la crisis e incluso desde hace generaciones. Ellas nunca tuvieron posibilidad de acceder a una hipoteca, ni a un alquiler a precio de mercado, y sus opciones de vivienda se han movido siempre entre la autoconstrucción y las limitadas oportunidades de vivienda pública y social que se les han ofrecido.

Estas personas han sufrido cosas difíciles de imaginar para quienes no se han visto en circunstancias semejantes, durmiendo en la calle, en el barro o bajo los puentes; enfrentados al miedo y la precariedad; señalados como marginales y conformistas por parte de la sociedad y acosados por las fuerzas del orden público; compartiendo entre muchos chabolas y refugios de cartón y chapa; inventando, al fin, mil maneras de sobrevivir y enfrentar la ausencia de luz, agua, calor y seguridad.

Por eso, a lo largo de estos talleres, queremos invitaros a profundizar en este tema junto a quienes viven estas situaciones a través de un proceso de investigación-acción. Queremos comprender mejor los retos que debemos afrontar para avanzar hacia una política de vivienda  respetuosa de verdad con los Derechos Humanos y que no deje a nadie fuera, así como las alianzas necesarias para que las dinámicas de lucha por la vivienda desarrolladas en los últimos años y que tanto nos han enseñado a todos, puedan también enriquecerse y construirse con las aportaciones de quienes viven en mayor pobreza.

Esta propuesta es una invitación a ponernos juntos en camino. Queremos que estos cuatro talleres nos sirvan de trampolín hacia una lucha compartida a largo plazo.
13 Marzo: “El derecho a la vivienda nunca viene solo: clave de inclusión, causa de exclusión”
Propuesta: analizar la interrelación de este derecho con otros fundamentales y  el empadronamiento como clave para el acceso a otros derechos como sanidad, educación, etc.
10 Abril: “Vivienda social y pobreza: ¿Promoción o control social?”
Propuesta: analizar las diferentes alternativas que se han ofrecido a quienes viven en la pobreza en relación a la vivienda (realojos, albergues, etc.).
8 Mayo: “Construyendo el derecho a la vivienda desde los márgenes”
Propuesta: analizar diferentes ejemplos de lucha por la vivienda puestos en marcha por personas en situación de pobreza: ocupaciones, autoconstrucción, etc.
12 Junio: “Alianzas necesarias para una vivienda digna para todos y todas”
Propuesta: analizar los puntos de encuentro y las condiciones necesarias para el trabajo conjunto entre quienes viven en pobreza y  otros movimientos y colectivos de lucha por la vivienda.

¿Te animas a participar? No tienes más que inscribirte aquí.

jueves, 5 de marzo de 2015

Piedras sobre piedras

En Madrid parece que la precampaña electoral pasa por mostrar mano dura y tratar de erradicar todo ejemplo práctico de solidaridad y apoyo mutuo...

miércoles, 4 de marzo de 2015

Un año

Un año de presente ausencia
en el que el sol nunca ha dejado de salir,
alumbrando renaceres, primaveras,
sueños nuevos.

Un año de presente ausencia.

Nunca te fuiste del todo.
Siempre soñaste en el horizonte.


Gracias.

martes, 24 de febrero de 2015

Tiempo de revoluciones

Me encanta el colofón con el que cierra Jesús Ibañez su artículo "La caza del consumidor". A tener muy presente en momentos como estos que andamos viviendo...
 

"No existe un camino (económico, militar, político o cultural) para la libertad, una puerta para salir de la red. HAY QUE ROMPER LA RED. Pero para romperla valen todos los caminos, porque sus nudos son de naturaleza diferente: cada camino rompe un nudo. No hay camino exclusivo, sino inclusión de caminos. Ha muerto la Revolución (el sueño revolucionario) pero en la nueva vigilia (estad atentos para no caer en las trampas del señuelo) se abre un campo efectivo, descentrado y plural de revoluciones".

martes, 17 de febrero de 2015

Una lectura necesaria

El apoyo mutuo se descubre en la práctica, en el codo a codo, en la construcción colectiva de herramientas de solidaridad. Eso es evidente. Pero al mismo tiempo, y dada la visión del ser humano y de la historia sobre la que se ha construido el capitalismo, podemos tener la sensación de estar descubriendo la pólvora al apostar por esta dinámica de compromiso, cuando en realidad esto no hace más que responder a una tradición bien asentada en la naturaleza desde el principio de los tiempos. Por eso es fundamental asomarse al libro de Kropotkin "El Apoyo Mutuo", que ya hace más de un siglo realizó una revisión de la historia de la evolución animal y humana en la que frente a la consabida "lucha por la supervivencia" argumentaba que no podemos olvidar el apoyo mutuo como uno de los garantes fundamentales de la vida individual y colectiva. Especialmente sugerente me resultan los pasajes en los que revisa el funcionamiento de las "ciudades libres" medievales, y en concreto al hablar de las guildas, esas grandes desconocidas, al menos para mí, pero tremendamente interesantes en su forma de funcionar.
Las guildas son asociaciones o hermandades de  mercaderes en las ciudades europeas de la Edad Media, creadas entre personas que compartían una serie de  actividades en común para darse protección y apoyo entre ellos. Estas a  su vez tenían una serie de reglas que les hacían compartir una serie de  libertades comunes y derechos. Los personas que formaban parte de estas  guildas se consideraban como iguales. Tenían propiedades en común y en  el caso de que surgieran confrontaciones entre ellos solucionaban los  problemas que surgían formando tribunales internos donde se juzgaba la  importancia del delito.

Las guildas podían ser duraderas o por el contrario podían  crearse para solucionar un problema y disolverse cuanto este problema  fuera resuelto. Guildas o asociaciones se dieron lugar entre los siglos  XI y XV y su función era buscar el apoyo mutuo de aquellas personas que  se encontraban en situaciones determinadas que les llevaban a unirse por  medio de la asociación para llevar a cabo sus actividades de una forma  más “llevadera”. En palabras de  Piotr Kropotkin: “La guilda de artesanos de aquellos tiempos vendía por  sí misma los productos que sus miembros elaboraban, y compraban en  común las materias primas para ellos, y de este modo sus miembros eran,  al mismo tiempo tanto comerciantes como artesanos.”

Cuando  el estado comenzó a intervenir en las ciudades, confiscó las tierras y la propiedad de las guildas, y  acabó con su independencia de compra-venta. Comenzó a establecer su  propia burocracia y su control, dejando a un lado el poder que podía  tener las guildas de auto-organización. Se dio  el poder de control a unos pocos para que regularan todas las  actividades de cada ciudad. Comenzaron entonces a expandir su doctrina,  según Kropotkin: “Los jurisconsultos y el clero comenzaron a enseñar,  desde el púlpito, desde la cátedra universitaria y en los tribunales,  que la salvación de los hombres se encuentra en un estado fuertemente  centralizado, sometido al poder semi-divino de uno o de unos pocos; que  un hombre puede y debe ser el salvador de la sociedad, y en nombre de la  salvación pública puede realizar cualquier acto de violencia.”
Y en esas andamos ahora mismo, reclamando soluciones y salvaciones del Estado, en medio de una esquizofrenia que reclama una mayor presencia de este y más auto-organización al mismo tiempo. ¿Qué es lo adecuado en estos tiempos que corren? Yo sinceramente no lo sé. Pero sí que creo que a lo que no podemos renunciar de ninguna manera es a dejarnos empujar por ese instinto de construir con otros nuevos caminos y respuestas, nuevos y renovados apoyos para el día a día.

martes, 10 de febrero de 2015

Un botón de muestra (penal)

Respecto a las cárceles el silencio y el oscurantismo siguen siendo la regla predominante. Y sin embargo es fundamental visibilizar su existencia, utilización y costes, como hace Jorge Oller en su artículo "Repercusiones económicas y ecólogicas del encarcelamiento masivo", del que reproduzco un fragmento a continuación:


El presupuesto de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias de 2014 ascendió a 1.122 millones de euros. Dicho presupuesto es 83 veces superior al del Plan Nacional sobre Drogas y el doble del que recibió el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Empleamos aproximadamente el mismo dinero en prisiones que en Dependencia y 300 millones más que en política de vivienda. Un preso en España cuesta unos 23.725 euros al año mientras que la beca estudiantil media es de 2.500 euros por curso y el gasto en Educación Primaria es de 6.400 euros por alumno. Es decir, por cada persona en prisión podríamos tener casi a 10 personas estudiando con beca o cubriríamos el gasto de casi 4 alumnos de primaria. Pero es que, además, en el presupuesto de la Secretaría General de II. PP. no se incluye el gasto en construcción de infraestructuras penitenciarias.

Si analizamos el periodo de 1997 a 2012, la construcción de prisiones en España ha seguido el vertiginoso ritmo de la burbuja inmobiliaria y se han edificado 60 inmuebles destinados a la reclusión de ciudadanos y ciudadanas. La promoción de estas obras recae en la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP), una empresa pública que subcontrata la ejecución a las “grandes” de sector de la construcción (ACS, OHL, FCC, Sacyr...), que acostumbran a obtener gran parte de sus beneficios del presupuesto público en infraestructuras. Dada la tradicional falta de transparencia de nuestra Administración resulta difícil hacer un cálculo del dinero que se ha empleado en construir prisiones en los últimos años.


Centrándonos en las infraestructuras más costosas económica y ecológicamente, los llamados centros tipo (macrocárceles con capacidad para más de 2000 internos), podemos certificar un coste total de 1.575 millones de euros de dinero público que ha sido invertido en la construcción de 20 centros tipo en 15 años. Algunos de estos Centro Tipo, como el de Archidona o Ceuta, permanecen cerrados pues no hay dinero para su apertura, recordando nuestra triste “tradición” de infraestructuras infrautilizadas como el Aeropuerto de Castellón. Si añadimos el coste de construcción de las prisiones al coste de mantenimiento de un preso en prisión, nos vamos acercando al coste del sistema penitenciario en su conjunto. Pero aún estamos lejos del coste real. Para ello deberíamos prestar atención a un coste que no suele tenerse en cuenta, y es el coste medioambiental.

Las macro-cárceles son ecológicamente insostenibles no sólo porque suponen una infraestructura onerosa y sin beneficio social claro, sino también porque están situadas cada vez más lejos de las ciudades, incrementándose exponencialmente el coste energético por el transporte de personas y suministros. Algunos de los últimos Centros Tipo, como Castellón II, Sevilla II o Madrid VII, están a más de 60 kms del centro urbano más cercano, con lo que los traslados de funcionarios, presos y avituallamiento multiplican su huella ecológica, sin que este gasto en combustible y contaminación sea cuantificado en ninguna parte. Una persona que recorre 120 km en coche produce unos 19.200 gramos de C02 y es obvio que en prisiones donde trabajan más de 500 personas y hay una ocupación media de 1.500 internos, se producen varios cientos de desplazamientos al día. El coste, en este caso, es aún más difícil de calcular pero vuelve ser medioambientalmente inasumible.

Cuando, a lo largo de estos 15 años, crecía el número de personas encarceladas a un ritmo de más de 1.500 al año, no nos preguntábamos como sociedad si este crecimiento era social, económica y ecológicamente sostenible. La vorágine constructora de la época dorada del ladrillo acompañaba y era más fácil edificar prisiones que hacernos preguntas como: ¿faltan prisiones o más bien sobran presos y presas? ¿para qué sirve una prisión? ¿es necesario y razonable encarcelar a cada vez más ciudadanas y ciudadanos? ¿es sostenible esta manera de organizar nuestra sociedad? Quizás ha llegado el momento de intentar contestar estas preguntas.
 

jueves, 5 de febrero de 2015

"Para que la señora pueda tener un desahucio pacífico..."

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

Pronunció varias veces la frase durante los primeros momentos de diálogo. Bien armado y protegido, con el casco en la cintura y un buen chaleco, como corresponde a un antidisturbios de hoy en día.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

Jéssica ya había dicho que no iba a oponer resistencia, no le encontraba sentido. Ellos lo sabían, habían hablado con ella antes, pero aún así vinieron decenas de antidisturbios para animarla a que cumpliera su palabra.



"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

La calle, cortada al tráfico y al paseo. Idas y venidas constantes de policías bien armados y protegidos. Enfrente, un número similar de personas que habíamos acudido en apoyo de Jéssica y su familia, sin más armas que nuestros cuerpos y nuestra palabra.
"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

Frente al cuestionamiento de quiénes allí estábamos y la invitación a que actuaran en conciencia propia, la respuesta siempre era la misma: ellos sólo cumplían órdenes, si queríamos hablar deberíamos dirigirnos al juzgado o a la Junta Municipal.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico" 

De nada servía citar la Constitución, apelar a su código ético, hablar de Derechos Humanos. Frustrado ante el despliegue de argumentos y cuestionamientos, el policía que habla con las personas allí concentradas zanja el diálogo con un "No me soltéis charlas". 

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

Los antidisturbios se concentran, se colocan los cascos y avanzan en formación, rápidos, como queriendo acabar lo antes posible con esta concentración de gente que incordia y cuestiona el normal funcionamiento de "la ley".

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"

No parece que la cosa vaya a ir a mayores. Jéssica ha subido con algunos compañeros para bajar las cosas que quedan en la casa. Es lo único que queda. Pero el jefe de la unidad se impacienta y quiere demostrar quien manda: "Le dejamos que baje las cosas, pero os vais todos fuera de aquí salvo quienes están arriba. Y le doy ocho minutos para bajar las cosas". 

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Alguien debería explicarle a este jefe de unidad que tratando de amedrentar y humillar va a desencadenar el que la gente se aferre a su dignidad y demuestre que, con miedo o sin él, no quieren ser tratados como despojos. Nos sentamos delante de la puerta, sin más. En silencio.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Ya pueden ponerse a lo suyo. Amenazan en voz alta con llevarnos a comisaría, nos van levantando persona a persona, aprovechando para "regalar" algunos golpes al descuido y retorciendo muñecas y brazos, aunque no se haga resistencia. No me queda claro si es desahogo, ensañamiento o un protocolo educativo para incitar a la buena obediencia.
"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Nos identifican. Nos llevan fuera del cordón policial. Esperamos a que baje Jéssica, con su marido. Están rotos, destrozados. En la calle.
"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Alguien ha llamado al SAMUR para atender las lesiones de muñeca y golpes que algunas personas han sufrido y también a Jéssica y a su marido. Pero la policía no deja pasar a la ambulancia. La calle está cortada. Tampoco nos deja acercarnos a la ambulancia andando. La calle está cortada. Esperamos un rato. Nada.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Damos un rodeo para llegar hasta el SAMUR. Cuando llegamos encontramos que la ambulancia ha pasado. Pero a nosotros no nos dejan hacer el mismo camino andando. Parece una broma macabra. Volvemos a dar el rodeo de vuelta al principio.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
El SAMUR atiende a varias personas. La policía de repente abandona el lugar. Se restablece el tráfico, pero la ambulancia sigue parada en medio de la calle, no se puede pasar. La gente de los coches se impacienta. El cerrajero que ha cambiado la cerradura de la casa se encuentra atrapado en su coche en medio de un grupo grande de personas que le increpa por haber hecho lo que ha hecho. La policía le deja vendido, abandonado, en medio de quienes venían a frenar el desahucio.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
El sentido común vence a la rabia y no hay más que palabras durante algunos minutos. Poco a poco se encuentra una solución al caos generado por la estampida policial.
"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
Todo vuelve a la normalidad. Todo menos la vida de Jéssica y su marido. Les han echado a la calle, enfrentados al miedo y a la impotencia de no saber que techo y que seguridades poder ofrecer a sus hijos para que puedan construir su futuro.

"Venimos para que la señora pueda tener un desahucio pacífico"
No es posible un desahucio pacífico. Un desahucio es violencia, destrozo, dolor, terror. Y sobre esta violencia, más aún. Así es el "orden" de las cosas. O mejor, dicho, así quieren ordenar que sean.

martes, 3 de febrero de 2015

Pensando la Renta Básica

Muy interesante la aportación de José Luis Bonilla aparecida en Diagonal de hacer existir la Renta Básica como posibilidad, aunque sea a nivel teórico, para dejarse empujar por los horizontes que abre pensar esta posibilidad.

"No hay que solucionar el tema de la viabilidad económica de la Renta Básica (RB), antes de pensar como sería nuestra vida con ella. No podemos bloquearnos ahí y abortar la propuesta. Sería un pensar lineal. Debemos desplegar la idea de la RB e imaginarnos con ella para que la fuerza de tal despliegue succione del asunto de la obtención de recursos como sea, tal como sucede en la lógica del crowdfunding. Puede ser un salto tan decisivo, que desde la visión de las transformaciones que movilizaría, es la trinchera que algunos decidimos habitar, convergiendo desde ahí con quienes empujan hace años con vigor para aclarar su viabilidad económica, los compañeros de la Red Renta Bá­sica, que también fueron cuatro gatos y ya no lo son.

¿Qué ocurriría con la propiedad intelectual en un contexto donde los autores disfrutaran de una RB, y además la creación no estuviera mediatizada por la rentabilidad? ¿Hay proyectos que no emergen porque no son traducibles en dinero? ¿Y qué ocurriría con la educación en un mundo que garantizara un futuro económico asegurado?

Sin duda surgiría un nuevo sentido para aquello que se considera que tiene, o no, salida y la coacción curricular que se ejerce desde arriba sobre la educación secundaria y desde ésta sobre primaria e infantil, haría que muchas propuestas pedagógicas alternativas (Summerhill, Waldorf, Tonucci, Willems) dejaran de verse presionadas por temores a la posible inadaptación posterior de los niños.
Aparecería así un giro notable hacia el desarrollo de su potencial creativo, con mayor disponibilidad de asignaturas artísticas y apuntando más a lo íntimo de la armonía de intelecto, emoción y motricidad, que a lo externo de la inserción ocupacional, cueste el esfuerzo que cueste.

Hace poco J. Antonio Marina titulaba perplejo un artículo: “¿Es el esfuerzo un valor de derechas?”. Esa apropiación indebida del bipartidismo para subrayar sus marcas, igual que un banco se apropió del azul y otro del rojo. ¡Saquen sus manazas de los valores y ya de paso de los colores! No sólo no nos representan, sino que tampoco nos ofrecen proyectos integrales porque precisan fragmentar los valores para rotular sus discursos.

Basta de informes PISA que presionen para construir dinámicas de competitividad. Está muy claro que cada cual debe encontrar un equilibrio entre el gusto por hacer cosas y el esfuerzo para llevarlas adelante, y eso es educable. Quienes hemos pasado por Magisterio sabemos que la liberación educativa hace mucho que está teorizada –con diferentes énfasis–, pero está muy lejos de ser aplicada, por la presión social competitiva que la rodea.

La RB nos permitiría esa implementación, al tiempo que propiciaría el suave languidecer del homo economicus. ¡Atrevámonos a imaginar a que tipo de homo aspiramos!"

miércoles, 28 de enero de 2015

Palabra viva

Ya comenté hace unos días sobre el monólogo que Hovik anda encarnando estos días en el teatro. Pero no me puedo resistir a compartir algunas piezas del disco-libro que ha publicado, "Resiliente". Acá van dos entregas, puro puñetazo de poesía y vida:



domingo, 25 de enero de 2015

Resistir es construir lo otro

Hoy que andamos tod@s mirando a Grecia a ver qué pasa, si finalmente es posible escribir una página de la historia europea a mano alzada, expectantes también por saber qué es lo que eso significa, un nuevo vistazo al camino recorrido emprendido hace 20 años por los zapatistas vuelve a ser muy ilustrador, como recoge en su artículo Angel Luis Lara en Diagonal del que recojo los párrafos finales:

"El sociólogo Aníbal Quijano asocia el ‘bien vivir’ a un complejo de prácticas sociales empeñadas en la producción y reproducción de una vida colectiva realmente democrática, a partir de un nuevo modo de existencia social radicalmente alternativo a la hegemonía mundial del patrón de poder ligado al desarrollo del capitalismo y del proyecto colonial europeo desde finales del siglo XV. En esta óptica histórica de largo alcance, lo impactante de los logros del proyecto zapatista se mide en el contraste entre sus escasos 21 años de existencia y los largos 523 años que llevan en resistencia los pueblos indígenas de América Latina. Allí donde antes había abandono, explotación, malnutrición y muerte por enfermedades curables, el autogobierno zapatista ha fundado escuelas, hospitales, leyes, administraciones locales, sistemas productivos, economías, sexualidades, instituciones de nuevo tipo... Y, sobre todo, ha fundado modos de vida autónomos, igualdad desde las diferencias y relaciones sociales ajenas a la forma mercancía.

“El zapatismo es una revoltura de todo hacia cosas nuevas y lo nuevo no es fácil, pues, porque no se conoce cómo es. Ahí es donde hay que inventar, entre todos y con la participación de todos”, me decía hace unos años Abel, un campesino tojolabal base de apoyo zapatista. El subcomandante Moisés ha apuntado este mes de enero que “no hay un manual. No hay un dogma. No hay un credo”. Para añadir que “no hay un solo camino, no hay un paso único. (…) Son diversos los tiempos y los lugares y muchos los colores que brillan abajo y a la izquierda en la tierra que duele. Pero el destino es el mismo: la libertad”. O como una vez me dijo Abel, “hace tiempo que los zapatistas y las zapatistas aprendimos que resistir no es sólo aguantar, sino que sobre todo es construir lo otro”."

jueves, 22 de enero de 2015

Noticia de una silla

Del genial libro "Noticias", de Alba Rico. Porque lo que no ha ocurrido es mucho más instructivo que los hechos reales para poder entender la realidad...

Noticia 41
13 de mayo de 2009. The Star Sucesos

Mantiene retenida una silla desde hace más de tres años «No me levantaré nunca más», ha declarado el perturbado.


Un perturbado de Preston (Inglaterra) lleva tres años sentado en la misma silla y se niega a levantarse. William Forrester, cartógrafo de cincuenta y siete años, se aferra a una vieja silla de la temporada 2006, pasada de moda y despintada, donde trabaja, come, duerme y hace sus necesidades, atendido por el único de sus hijos que no lo ha abandonado. Ni los señuelos ni las presiones han servido para disuadirle de su actitud. Ha re­nunciado al remo, que tanto le gustaba, y a los veraneos en Bath, donde tiene una casita, para poder proteger su silla vieja.

Ni siquiera se ha dejado tentar por el nacimiento de su nieto ni por una invitación a Palacio. E incluso se negó a atender una petición de auxilio de su mujer, que se había caído en el baño, con tal de no levantarse de su silla. «No pienso levantarme», ha declarado. «Mi mujer puede marcharse, si quiere, pero mi silla no.» Y ha añadido: «Defenderé mi silla hasta la muerte». Nadie comprende la actitud de Forrester. «Todo fluye, todo cambia, todo se renueva, es la ley de la naturaleza», se in­dignan sus vecinos. Desde tiempos del filósofo Heráclito sa­bemos que es imposible bañarse dos veces en el mismo río; desde hace algunos años, tras el llamado «ajuste geológico global», sabemos también que es imposible sentarse dos veces en la misma silla. Cada vez que nos levantamos y volvemos a nuestra habitación, nuestra silla ha cambiado de color; es dis­tinta, más bonita, más cómoda, más nueva. Vamos al cuarto de baño o a la cocina, o nos incorporamos para buscar un libro o un papel, y al regresar nos han cambiado la silla por otra mejor. Apenas alzamos el trasero un instante del asiento y la siguiente silla ya ha sutituido a la anterior, en un proceso tan rápido e imperceptible que basta reacomodarse un segundo sobre las piernas para que se produzca la sucesión sin ningún peligro para el usuario. Al principio —recordarán nuestros lectores— a todos nos gustaba poner a prueba el cum­plimiento de la ley y estrenar una silla nueva cada pocos segundos. Durante los primeros meses, muchos europeos se pasaban el día levantándose y sentándose, cada vez más depri­sa, para ver aparecer, una detrás de otra, sillas de nueva gene­ración bajo sus posaderas. Un estudiante de Salamanca, Jacin­to Estrada, llegó a gastar en una sola jornada —el 9 de enero de 2005— 84.223 sillas de todas las formas, materiales y colo­res. Luego la fiebre pasó y hoy se calcula que cada europeo gas­ta de media unas 25 sillas y sillones al día, sólo un poco por de­bajo de EE.UU. (28) y Japón (27). Un estudio de la revista Forbes estima que un ciudadano occidental de treinta y cinco años aún se sentará en unas 410.000 sillas distintas, cada vez más confortables y elegantes, antes de morir.

Pero William Forrester, a pesar del deterioro de su salud y su aislamiento creciente, se resiste insensatamente a este pro­greso. Sus amigos y vecinos le han suplicado sin resultado que se levante, escandalizados por este atentado al buen gusto y al sentido común. Por su parte, la ODS ha convocado una mani­festación bajo su ventana para protestar por lo que considera un acto de crueldad y exigirle que deje marchar la vieja silla y llegar la nueva. Como el «ajuste geológico global» es un fenó­meno reciente no hay todavía ninguna ley que prohiba a los ciudadanos no levantarse de las sillas. «Nunca lo creímos ne­cesario», ha manifestado Robert Brian, dirigente de la ODS, «pero la irresponsable e inexplicable actitud de Forrester nos obliga a proponer al Parlamento una modificación del Código Penal.» La propuesta, de momento, no cuenta con el apoyo de todos los grupos políticos. Cordón Brown, líder laborista, prefiere no recurrir a medidas represivas: «La vitalidad del mercado es irresistible; tarde o temprano, Forrester tendrá que levantarse».

Preguntado por este periódico, Forrester asegura que eso no ocurrirá jamás y trata de justificar su obstinación. «No es sólo que me guste mi silla vieja; a veces también tengo miedo.»

Y enseguida ha añadido: «Tengo miedo, sí. ¿Nadie se ha preguntado nunca de dónde vienen todas estas sillas y adonde van aparar?».

lunes, 19 de enero de 2015

Nunca sabes...


Nunca sabes cuando empieza una historia. Nunca sabes que está empezando, que la corriente te ha enganchado y te lleva a un sitio desconocido. Ni sabes dónde te llevará.

Cuando una historia te ocurre a ti, te lleva por delante, es difícil poder decir "antes", saber fijar el momento en el que todo cambia, el punto de arranque entrelazado con un final en marcha también.

Nunca sabes que es lo que va a pasar cuando te asomas a historias de otros. En realidad lo que no es fácil saber es si lo que vas a ver es lo que a otro acontece o si los ecos de su historia se amarrarán a tu sombra y te arrastrarán con ella quién sabe donde.

Pero de repente echas la vista atrás y algo ha ocurrido, algo se ha movido en tu interior, en tus entrañas, sin que sea fácil saber cuál ha sido el momento en que esa historia supuestamente ajena te enganchó como un perro de presa dispuesta a no dejarte ir. No es fácil saber los cuándos, ni siquiera los porqués, simplemente ocurre... Y entonces sabes que hay algo nuevo por venir, que ese devenir ajeno te ha puesto en marcha, sin saber hacia dónde ni en qué condiciones se hará el viaje. Pero algo se mueve, algo te mueve...

Tres maestros se han unido para compartir una obra, "su" obra, "mi" obra, quizás la tuya: "Un Obús en el Corazón". Yo no sabía que en ella me iban a invitar también a participar, con todas sus consecuencias.

Gracias por el viaje. Veremos a donde llegamos...

P.D. Mención especial por mi parte para Hovik. Pura verdad escénica, pura humanidad. Ya me había hecho reír, pero ahora... Pura vida, puro genio.